Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Fidel Castro recomienda a Zelaya no negociar con "golpistas acorralados"

El Congreso hondureño destituyó el domingo a Zelaya (en la imagen) y nombró para reemplazarlo a su propio presidente, Roberto Micheletti, para formar un gobierno que hasta ahora no ha sido reconocido por ningún otro país. EFEtelecinco.es
El ex mandatario cubano Fidel Castro recomendó hoy al depuesto presidente de Honduras, Manuel Zelaya, que no negocie con los militares que lo derrocaron y expulsaron del país, porque estos, en su opinión, "no tienen salvación posible" y están "acorralados y aislados".
"Con ese alto mando golpista no se puede negociar, hay que exigirle la renuncia y que otros oficiales más jóvenes y no comprometidos con la oligarquía ocupen el mando militar, o no habrá jamás un gobierno 'del pueblo, por el pueblo y para el pueblo' en Honduras", dice en un nuevo artículo de "Reflexiones" divulgado por medios oficiales.
"Los golpistas, acorralados y aislados, no tienen salvación posible si se enfrenta con firmeza el problema", agrega el ex presidente cubano, de 82 años, que no aparece en público por enfermedad desde julio de 2006, pero sigue siendo primer secretario del gobernante Partido Comunista.
Castro destaca que incluso la secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, ha dicho ya que Zelaya es el único presidente de Honduras y agrega que los golpistas "ni siquiera respiran sin el apoyo de Estados Unidos".
En la "Reflexión", la segunda de apoyo a Zelaya en tres días, Fidel Castro critica la actuación de la Organización de Estados Americanos (OEA) en la actual crisis hondureña.
"La prehistórica institución (...) en una apagada y tibia resolución prometió realizar las gestiones pertinentes de inmediato para buscar una armonía entre las partes en pugna. Es decir, una negociación entre los golpistas y el presidente constitucional de Honduras", dice Castro.
También asegura que "los conspiradores hicieron el ridículo ante el mundo" cuando "en coordinación con los golpistas, una mayoría domesticada del Congreso depuso a Zelaya (...) y designó un nuevo Jefe de Estado, afirmando al mundo que aquel había renunciado, presentando una firma falsificada".
El Congreso hondureño destituyó el domingo a Zelaya y nombró para reemplazarlo a su propio presidente, Roberto Micheletti, para formar un gobierno que hasta ahora no ha sido reconocido por ningún otro país.