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Filipinas acusa a la ONU de no apoyar a sus 'cascos azules' en los Altos del Golán

El presidente de Filipinas, Benigno Aquino, ha acusado este miércoles a Naciones Unidas de no apoyar a sus 'cascos azules' en Siria tras un ataque perpetrado el mes pasado por un grupo rebelde contra sus posiciones en los Altos del Golán.
El presidente filipino ha asegurado durante un acto para dar la bienvenida a los soldados a su regreso al país que sus tropas se negarán a participar en misiones de Naciones Unidas "imposibles o poco claras".
"Nuestras tropas no pueden ser desplegadas para ayudar en una situación en la que su misión es imposible o está poco clara", ha indicado, según ha recogido la cadena de televisión británica BBC. Filipinas es uno de los países de Asia que colabora con más tropas en las misiones de la ONU.
En el citado incidente, que tuvo lugar en agosto, alrededor de 70 soldados filipinos se enfrentaron durante cuatro días a los rebeldes armados antes de escapar. Después de que la ONU se negara a facilitar más armas, más de 300 soldados filipinos fueron retirados de la zona.
Los militares filipinos eran integrantes de la Fuerza de las Naciones Unidas de Observación de la Separación (FNUOS), encargada de velar por el alto el fuego entre Siria e Israel, que ocupó la mayoría de los Altos del Golán tras la Guerra de los Seis Días (1967).
La FNUOS vigila el mantenimiento del alto el fuego entre Israel y Siria; supervisa la separación de las fuerzas de los dos países; y vigila de las áreas de separación según con lo establecido en el Acuerdo de Separación de 1974.
Pocos días antes, otros 44 fiyianos de los cuerpos de paz de la ONU fueron retenidos --y posteriormente liberados-- por los rebeldes sirios que se enfrentan a las fuerzas de seguridad leales al presidente sirio, Bashar al Asad, en los Altos del Golán.