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La Fiscalía mexicana aclara que el caso Iguala "no está cerrado"

La Procuraduría General de la República de México (PGR) ha aclarado este martes que el caso de los 43 'normalistas' desaparecidos en Iguala "no está cerrado", después de que el Equipo Argentino de Antropología Forense echara por tierra la versión oficial.
"El Ministerio Público reitera que este caso no está cerrado. Las investigaciones continúan y seguirán hasta que el último responsable sea consignado ante la autoridad judicial", ha dicho la PGR a través de un comunicado.
La Fiscalía se ha comprometido a "analizar" el informe de los forenses argentinos, al tiempo que ha recordado que el pasado 20 de octubre se comprometió igualmente con el Grupo Interamericano de Expertos Independientes (GIEI) de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) a "realizar de un nuevo estudio".
"Estos aspectos se desahogan puntualmente por parte de la PGR y el GIEI, enfatizándose que los peritos que fueron invitados a participar --cuyo panel está en la última etapa de integración conjunta-- cuentan con las credenciales profesionales necesarias", ha señalado.
"Una vez finalizado, el nuevo estudio de la PGR y el GIEI, será puesto a disposición de la autoridad ministerial para que oriente su determinación con elementos que le brinden una opinión conclusiva", ha añadido la PGR.
Además, ha aprovechado para subrayar que su "prioridad" es "el derecho de las víctimas y sus familias a la verdad". "Por ello, continuará con las reuniones que han venido sosteniéndose con familiares, representantes legales y el GIEI", ha avanzado.
NUEVO VARAPALO
Los forenses argentinos han presentado este martes su informe, según el cual entre la madrugada del 26 y la del 27 de septiembre de 2014, cuando se supone que sicarios de Guerreros Unidos asesinaron y quemaron a los 'normalistas' en Cocula, no hubo un fuego de la magnitud necesaria para calcinar a los jóvenes.
También han informado de que han hallado restos óseos de al menos 19 personas pero que en algunos han encontrado prótesis dentales, que ninguno de los 'normalistas' usaba, de modo que han descartado, a priori, que se trate de los jóvenes.
"Nuestro dictamen es concluyente: no hay evidencia alguna que demuestre que la noche del 26 o 27 se quemaran 43 personas en el basurero de Cocula y (...) no hay ninguna evidencia que pueda establecer algún tipo de correspondencia con los 43 'normalistas'", ha dicho Miguel Nieva, miembro del equipo argentino.
Los expertos de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos también descartaron en su informe la hipótesis del gran incendio en Cocula y han relacionado la desaparición de los estudiantes con el tráfico de droga en la zona, no con una revancha política.
CASO IGUALA
Los 'normalistas' llegaron a Iguala el 26 de septiembre de 2014 para recaudar fondos para viajar a la capital mexicana el 2 de octubre con el fin de participar en la conmemoración de otra matanza estudiantil, la de Tlatelolco.
Según la PGR, ese día la esposa del alcalde tenía previsto presentar un informe de su labor al frente del Sistema de Desarrollo Integral para la Familia municipal y, ante el temor de que los estudiantes reventaran el acto, como ya había ocurrido en el pasado, el alcalde ordenó a la Policía actuar contra los 'normalistas'.
Policías de Iguala, apoyados por agentes de Cocula, interceptaron a los jóvenes a la entrada del municipio y abrieron fuego, matando a uno de ellos y dando lugar a un enfrentamiento que se saldó con seis muertos y 25 heridos.
Una vez controlada la situación, detuvieron a los 'normalistas' que no consiguieron huir, les condujeron en varios furgones policiales a los límites entre Iguala y Cocula y se los entregaron a los sicarios de Guerreros Unidos.
Los sicarios habrían trasladado a los jóvenes al basurero de Cocula para matar a los que aún seguían con vida y eliminar las huellas de la matanza con una gran hoguera que habría ardido más de diez horas. Finalmente, se habrían desecho de las cenizas en el río San Juan.