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La "Flotilla de la libertad", una ayuda humanitaria a Gaza que no llega

La expedición constaba originariamente de cuatro barcos de carga con más de 10.000 toneladas de ayuda humanitaria y otros cinco de pasajeros, en los que viajan unos 750 activistas, trabajadores humanitarios, políticos y periodistas procedentes de 50 países.
Su objetivo era romper el bloqueo israelí a Gaza e introducir material de construcción, educativo, medio millar de vehículos eléctricos para discapacitados y cien casas prefabricadas para quienes perdieron su vivienda en la ofensiva israelí de hace año y medio. Entonces, 1.400 palestinos, en su mayoría civiles, murieron y miles de edificios quedaron destruidos o dañados.
Israel, que mantiene el cerco a la franja palestina con la cooperación de Egipto y prohíbe la entrada de bienes como cemento o papel alegando motivos de seguridad, ya había anunciado por su parte que no permitirá que la flota atracara en Gaza.
El Estado judío, que controla el espacio marítimo, aéreo y terrestre de acceso a la franja, había advertido que abordaría los barcos si los participantes de la expedición no atendían su llamamiento para que abandonaran las aguas jurisdiccionales de Gaza.
Las autoridades israelíes levantaron un centro de detención en el puerto de Ashdod, al norte de la franja palestina, en previsión del arresto de cientos de activistas, e hicieron también preparativos en la cercana prisión de Beer Sheva.
La pasada noche, incluso, el Ejército israelí difundió fotos de la fuerza naval "preparándose para aplicar la decisión del Gobierno de detener la provocadora flota a la franja de Gaza".
El objetivo real "deslegitimar a Israel"
Por su parte, el número dos del Ministerio de Exteriores, Dani Ayalón, aseguró en un comunicado que el verdadero objetivo de la expedición es "deslegitimar a Israel".
El sábado, el jefe del Gobierno de Hamás en Gaza, Ismail Haniye, dijo que incluso si "la ocupación israelí se comporta como los piratas" y aborda los barcos la misión habrá sido un éxito, y anunció que los expedicionarios serán recibidos en olor de multitud.
Por su parte, la responsable de la política exterior de la UE, Catherine Ashton, pidió "contención y responsabilidad" a todas las partes con respecto a la flota, la de mayor envergadura de este tipo de iniciativas humanitarias, que comenzaron en 2008. EPF