Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Gaza vuelve al cole

Gaza vive ahora entre escombros. Vídeo: ATLAS.telecinco.es
Las escuelas de la Franja de Gaza, al menos aquellas que han sobrevivido a las tres semanas de devastadora ofensiva israelí, han vuelto a abrir para unos jóvenes palestinos traumatizados. Se sorprenden de ver a sus compañeros todavía con vida, se cuentan historias sombrías y sangrientas y han dejado de creer en la paz. Se han convertido en una generación radicalizada.
"¡Buenos días!, ¿aún vivas?", se preguntan las adolescentes, entusiasmadas mientras hacen fila en el patio de la Escuela Preparatoria Beach poco después del amanecer. Las escuelas comienzan temprano en Gaza porque no hay suficiente espacio en las aulas para todos los niños, y hay que organizar dos turnos por día.
Las alumnas ven a sus maestros por primera vez desde el inicio de los ataques aéreos israelíes, el 27 de diciembre. Cerca de 1.300 palestinos murieron, más de la mitad civiles.
Por ello los críticos advierten que la violencia de la ofensiva israelí, que se produjo tras el colapso de una tregua de seis meses, sólo puede aumentar la militancia de una generación recientemente radicalizada. "Israel odia a los palestinos, odia a los árabes, odia a los musulmanes, odia al Islam", dice una niña en la clase de inglés de Nuha Abdulati, mientras sus compañeras asienten.
Ni hablar de paz
Las niñas parecen ignorar o no tomarse en serio el hecho de que fue Hamás quien declaró el fin de la tregua en diciembre, y que la razón ofrecida por Israel para atacar era terminar con la amenaza de los cohetes que caían sobre sus ciudades.
Por su parte, los residentes adultos de Gaza que quieren un compromiso con Israel se arrepienten del alto precio de esta "resistencia". Pero en las aulas de la escuela Beach, la sugerencia de hacer la paz ahora es desestimada. Cuando se les pregunta si el alto el fuego actual será duradero, la mayoría de las niñas dicen que no lo creen. Cuando se les pregunta si un día podrá haber paz con Israel, la mayoría dice que no. Ninguna dice que sea posible.
Las adolescentes parecen disfrutar de volver juntas a las clases, aunque las historias que tienen para compartir son cuentos sombríos de primos muertos, vecinos heridos, días sin agua o electricidad, o instalarse en casas de parientes. "En mis sueños veo sangre", dice una estudiante. "Nuestra casa fue demolida", afirma otra. Por eso, cuando se les pregunta por qué sonreían, las niñas dicen que están felices de estar vivas y seguras, porque durante los bombardeos se iban a dormir todas las noches temiendo no despertar nunca más.
MV