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Ghani promete "enterrar" al Estado Islámico y pide conversaciones con los talibán antes de abril

El presidente de Afganistán, Ashraf Ghani, ha prometido este domingo "enterrar" al grupo yihadista Estado Islámico, cuya rama local ha protagonizado numerosos ataques y enfrentamientos con las fuerzas de seguridad y los talibán en los últimos meses.
En una entrevista concedida a la cadena de televisión británica BBC, el mandatario ha recalcado que la formación extremista "no es un fenómeno afgano", agregando que "el Estado Islámico ha hecho frente al pueblo equivocado".
"Los afganos están motivados ahora por la venganza", ha asegurado, concediendo que "no se puede negar que se hace frente a riesgos de gran importancia" al combatir al grupo yihadista.
Asimismo, Ghani ha abogado por una acción conjunta a nivel regional e internacional para hacer frente a la formación. "Se ha necesitado mucha diplomacia para crear un consenso regional, y en una región con la herencia de odios previos y comportamiento cortoplacista se necesitan esfuerzos y concentración", ha dicho.
Por otra parte, se ha pronunciado sobre el proceso de paz con los talibán, advirtiendo de que si las conversaciones no se inician antes del mes de abril, el conflicto podría intensificarse.
"El tiempo no es un amigo. Todos entendemos que febrero y marzo son cruciales", ha valorado, reiterando que la guerra en el país "es sólo un componente" de un marco complejo que también abarca a Pakistán.
"Los problemas están interrelacionados y no se pueden solucionar a través del uso de la fuerza en un único país", ha argumentando, reclamando a Pakistán que actúe contra los grupos talibán que se opongan a las conversaciones y operen en su territorio.
Los talibán se encuentran inmersos en un conflicto interno tras reconocer que su líder, el mulá Mohamed Omar, falleció hace dos años. Si bien el mulá Omar aprobó el inicio de las conversaciones (cuya primera y única ronda acabó teniendo lugar en julio de 2015), la lucha de facciones en torno a su sucesión ha terminado por restar prioridad a una solución política al conflicto.
Incluso si los talibán se incorporaran a las conversaciones de paz, los presentes solo representarían a una parte del movimiento miliciano: importantes facciones escindidas del grupo, como la que lidera el mulá Mohammad Rasul Ajund, se niegan a tomar parte en las negociaciones.