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Gobierno y FARC tratan de superar "el golpe" de La Guajira hacia el 23 de marzo

El Gobierno y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) se han lanzado mensajes recíprocos este viernes para superar "el golpe de confianza" que ha supuesto la primera incursión política de la guerrilla sin dejar las armas, con el objetivo de firmar la paz el 23 de marzo.
Santos ha reaccionado a la visita que tres miembros del equipo negociador de las FARC en el diálogo de paz, incluido su líder, 'Iván Márquez', hicieron el jueves por sorpresa a la localidad de Fonseca, en Colombia, para hacer campaña por el fin del conflicto.
"Fonseca vivió algo inaudito: la presencia de las FARC haciendo proselitismo político con armas. Pueden estar tranquilos los habitantes de Colombia: no habrá guerrilleros paseándose armados por las calles de ningún municipio. No se volverá a repetir, bajo ningún motivo y bajo ninguna circunstancia. ¡No lo voy a permitir!", ha dicho Santos.
El líder conservador ha explicado que "violaron las reglas y protocolos" del diálogo de paz porque "los guerrilleros que han sido autorizados a hacer pedagogía con sus frentes" no pueden tener contacto con la población civil.
También "es un duro golpe a la confianza" entre las partes en el proceso de paz, ha subrayado Santos, alertando de que cualquier debilidad en esta fase, la recta final, podría poner en peligro el resultado perseguido.
"Los señores de las FARC deben concentrarse en lo siguiente: ya se agotó el tiempo para terminar las negociaciones. La fecha del 23 de marzo (...) está a menos de cinco semanas. Hay que tomar ya las decisiones sobre los puntos definitorios que todavía faltan", ha urgido.
Las FARC, por su parte, han emitido un comunicado para responder a "la injustificada polémica levantada por los más connotados voceros de la derecha guerrerista", que "se indignan" porque los guerrilleros "llegan desde La Habana con un mensaje de paz y reconciliación a uno de los departamentos más castigados por el olvido y la corrupción".
"Tras el manido argumento del proselitismo armado, se pretende imponer el aislamiento de nuestra delegación y la prohibición de interactuar con los distintos sectores de la sociedad interesados en conocer los desarrollos del proceso", han denunciado.
Para la insurgencia, "no se pueden argumentar inexistentes compromisos en los protocolos acordados por las partes para el traslado de los delegados de las FARC a Colombia, con el fin de socializar los avances del proceso (...) para desconocer el derecho a la libre información que asiste a todos los ciudadanos".
Las FARC han reclamado al Ejecutivo "la firme decisión de sortear de manera concertada cualquier obstáculo que pueda presentarse en el camino de la solución política". "En esa dirección invitamos al Gobierno a trabajar para superar este impasse", han dicho.
"Ante la embestida guerrerista, lo que se impone ahora es la más amplia movilización del pueblo colombiano en defensa de su derecho a la paz con justicia social, democracia y soberanía", ha esgrimido el grupo armado.