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El Gobierno asegura que existe un acuerdo para iniciar una nueva fase del diálogo nacional

El Gobierno de Bahréin ha asegurado este miércoles que la reunión celebrada durante la jornada entre el príncipe heredero de Bahréin, Salman al Jalifa, y el secretario general del partido opositor Al Wefaq, Alí Salman, se ha saldado con un acuerdo para iniciar "una nueva fase de diálogo basada en la interacción y la convergencia", tras la suspensión del proceso la semana pasada.
En un comunicado publicado por la portavoz del Ejecutivo bahreiní, Samira Ibrahim bin Rajab, el nivel de representación del Gobierno y el resto de partidos involucrados en el proceso de diálogo "será incrementado", tal y como ha recogido la agencia estatal bahreiní de noticias, BNA.
Asimismo, ha anunciado que la Casa Real "organizará a partir de la semana que viene varios encuentros bilaterales con las partes involucradas en el diálogo para asegurar que sus visiones son presentadas". "Esto demuestra la determinación del monarca para resolver la situación y preservar la unidad", ha remachado Bin Rajab.
El príncipe Salman, designado el año pasado viceprimer ministro, ha potenciado las conversaciones de reconciliación y está considerado el más reformista de la familia suní gobernante. También se ha visto con otros dirigentes políticos independientes, diputados y miembros del Consejo de la Shura.
Tras la reunión, Al Wefaq ha emitido un comunicado en el que ha dicho que el encuentro ha sido "especialmente sincero y muy transparente". El objetivo, ha explicado, era estudiar fórmulas para plantear un "diálogo serio" que facilite "un nuevo marco político" en Bahréin.
El emirato, aliado de Estados Unidos y las monarquías del Golfo, ha reprimido violentamente las protestas prodemocráticas en el territorio. En dicho contexto, impuso la Ley de Seguridad Nacional en marzo de 2011, lo que conllevó la entrada de tropas saudíes y emiratíes en el país para aplastar las protestas.
La oposición ha denunciado en reiteradas ocasiones las medidas violentas utilizadas por las fuerzas de seguridad y ha afirmado que han fallecido más de 80 personas desde el inicio de las protestas, la mayoría de ellas por inhalación de gases lacrimógenos y atropellos de vehículos policiales.
Asimismo, desde el inicio de la represión de las autoridades contra los manifestantes, ONG internacionales como Amnistía Internacional (AI), Human Rights Watch (HRW) o Reporteros Sin Fronteras (RSF) han emitido múltiples comunicados para denunciar la situación de Derechos Humanos en el país y pedir a la comunidad internacional una postura activa de presión sobre el Ejecutivo.
El anterior proceso de diálogo para intentar poner fin a la crisis política en Bahréin concluyó en julio de 2012 sin alcanzar ningún acuerdo por la retirada del principal grupo de la oposición, Al Wefaq, que denunció que estaba infrarrepresentado en la mesa de diálogo.