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El Gobierno irlandés pide perdón a una víctima de abusos en una escuela religiosa

El primer ministro irlandés, Enda Kenny, ha pedido perdón este jueves a una mujer que sufrió abusos en los setenta cuando estudiaba en un colegio católico financiado por el Estado y ha admitido que el caso de Louise O'Keeffe es sólo uno de "una larga letanía".
El Tribunal Europeo de Derechos Humanos dio esta semana la razón a O'Keeffe, que en la actualidad tiene 46 años, y consideró que el Estado es responsable de los abusos sufridos por la demandante durante su etapa como alumna de la Escuela Nacional de Dunderrow, situada en el condado de Cork.
Durante un acto público, Kenny ha pedido perdón --en su nombre y en el del Gobierno-- por la "horrible experiencia" vivida por O'Keeffe, "un ejemplo de mujer" que ha sido capaz de luchar durante años en los tribunales por defender la verdad.
"Lamentablemente, es sólo uno dentro de una larga letanía de casos en Irlanda", ha admitido. En este sentido, ha asegurado que el "gran número de casos" de abusos destapados en los últimos años en el país ha "dejado una cicatriz" en la conciencia nacional, según la cadena pública RTE.
O'Keefe ha aceptado las disculpas de Kenny y le ha dado las gracias, pero ha subrayado que no quería que las autoridades le pidiesen perdón a ella personalmente, sino a todas las víctimas. "Sólo soy una de cientos y la disculpa debería ser para todos, porque no estoy sola", ha añadido, en declaraciones a la RTE.
O'Keefe ha instado al Ejecutivo a aprobar leyes específicas para proteger a los niños en los centros educativos para que nadie más tenga que sufrir lo que ella vivió a los ocho años.