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El Gobierno cifra en medio millón el número de yemeníes desplazados en el país

El viceministro de Asuntos Exteriores de Yemen, Amir al Aidarus, ha cifrado este martes en medio millón el número de yemeníes desplazados en el país durante un discurso ante el comité ejecutivo del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR).
Al Aidarus, que encabeza además la Comisión Nacional para los Refugiados, ha agregado que cerca de 250.000 ciudadanos somalíes y otras 750.000 personas llegadas desde el Cuerno de África se encuentran refugiadas en el país.
Así, ha sostenido que los desafíos políticos, económicos y de seguridad a los que hace frente Yemen hacen que el país sea incapaz de hacer frente a la llegada de nuevos inmigrantes sin papeles, según ha informado la agencia estatal yemení de noticias, Saba.
Por ello, ha pedido a la comunidad internacional que apoye los esfuerzos del país para hacer frente a la llegada de refugiados de países africanos, así como a las dificultades a las que hacen frente los desplazados internos.
Las palabras de Al Aidarus han llegado apenas un día después de que la Organización para la Agricultura y la Alimentación de Naciones Unidas (FAO) advirtiera de que la escalada de agitación política que esta viviendo Yemen, uno de los países más pobres del mundo, ha agravado la ya de por sí grave crisis alimentaria.
Rebeldes musulmanes chiíes ocuparon la capital, Saná, provocando una crisis política y social que el propio presidente, Abdo Rabu Mansur Hadi, ya ha calificado como una posible guerra civil, un conflicto que terminaría de fraccionar a un país ya dividido por cuestiones políticas, religiosas y tribales.
Además de la violencia en Saná, Yemen también se enfrenta a ataques regulares por parte de Al Qaeda --el más reciente el del pasado domingo, cuando un terrorista suicida mató al menos a 15 personas-- y las protestas de los separatistas del sur.
La inestabilidad en Yemen es una preocupación para Estados Unidos y sus aliados árabes del Golfo, por su cercanía a Arabia Saudí y las rutas de navegación que se ejecutan a través del golfo de Adén.