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El Gobierno sostiene que el "impeachment" a Rousseff no es la solución a la crisis

El jefe de Gabinete de Brasil, Jaques Wagner, ha achacado a la crisis económica el "mal humor" de la ciudadanía, expresado en las multitudinarias manifestaciones del domingo, y ha alertado de que el "impeachment" (juicio político) contra la presidenta, Dilma Rousseff, no es la solución.
Wagner ha dado una rueda de prensa al término de su reunión con Rousseff para dar la primera valoración del Gobierno sobre las miles de personas que el domingo se echaron a las calles de las principales ciudades brasileñas para reclamar la dimisión de Rousseff.
El portavoz gubernamental ha admitido que fueron "expresivas", pero ha subrayado que había divisiones entre los manifestantes y que, en gran medida, estaban organizadas por empresas. "Sin desmerecer la protesta, no me hablen de espontaneidad", ha dicho a la prensa.
Wagner ha considerado que "el buen o mal humor de las personas tiene que ver con el buen o mal humor de la economía", al tiempo que ha sostenido que "el impeachment no es remedio ni para animar la economía ni para echar a un presidente".
"La gente está arriesgando la democracia", ha alertado, explicando que esta ofensiva contra Rousseff puede llevar a una "negación" y consecuente "criminalización de la política" que conduzca a la búsqueda de "salvadores de la patria".
Por ello, ha anunciado un plan del Gobierno para actuar en dos frentes: por un lado, hablar con la base aliada del Partido de los Trabajadores en el Congreso para frenar el juicio político contra Rousseff y, por otro, relanzar la economía brasileña.
Interrogado sobre la posibilidad de que el ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva se una al Ejecutivo, Wagner ha confesado que "todo el mundo quiere que venga", por lo que "depende de él". "Si viene, se dedicará seguramente a lo que más conoce, que es la política", ha avanzado.
Wagner ha rechazado que la posible inclusión de Lula en el Gobierno sea un movimiento para blindarlo de las investigaciones judiciales en su contra por su presunta implicación en la red de cobro de sobornos a cambio de contratos de la petrolera estatal, Petrobras.
"No va a huir de la Justicia", ha sostenido, denunciando que Lula "se ha convertido en un trofeo". "Hay gente babeando sangre", ha dicho, en declaraciones recogidas por el diario local 'Folha'.