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Grecia, Chipre y Malta se muestran reacios a las sanciones de la UE contra los libios que bloquean el gobierno

Los ministros de Exteriores de la UE discuten el lunes la crisis libia con el enviado especial de la ONU
Grecia, Chipre y Malta han mostrado reservas a la posibilidad de que la UE avance en sanciones contra los libios que bloquean un acuerdo para poner en marcha un gobierno de unidad nacional, algo de lo que hablarán el próximo lunes los ministros de Exteriores de los Veintiocho con el enviado especial de la ONU para Libia, Martin Kobler, según han explicado varias fuentes diplomáticas.
"Hay dos o tres que no quieren dar ninguna señal de que hemos llegado a un acuerdo político de que se hacen sanciones. Quieren esperar a que los ministros hablen con Kobler el lunes y a partir de ahí veremos", han explicado fuentes diplomáticas a Europa Press.
Grecia, con el apoyo de Chipre, y Malta han rechazado avanzar en las sanciones, mientras que otros países como España e Italia, que se mostraban "reacios" hace unas semanas "ya no bloquean", han explicado otras fuentes diplomáticas consultadas.
Reino Unido y Francia han sido los países que más defienden la necesidad de avanzar ya con las sanciones después de las muchas amenazas con sanciones que llevan lanzando los Veintiocho desde hace meses. "La mayoría ya ha llegado al punto de la necesidad de apoyarlas", han explicado fuentes diplomáticas.
"Los más reacios dicen que si el mediador no dice que son apropiadas ellos siguen teniendo dudas", han explicado las fuentes consultadas, que admiten que otros países recuerdan que Kobler "no va a decir que hay que adoptar sanciones porque entonces no puede mediar" y habrá que ver si hay "un lenguaje implícito".
"Los ministros el lunes verán si hay que dar todavía más tiempo a un acuerdo, que cada vez parece más lejano porque no sólo no avanzamos sino que hay un pequeño deterioro, o si, por el contrario, damos un puñetazo en la mesa", han explicado las mismas fuentes.
El resultado más probable a priori es que los ministros de Exteriores de la UE lleguen a un acuerdo para decir que "hay que preparar las sanciones" y tenerlas "sobre la mesa, para adoptarlas" cuando sea "oportuno" teniendo en cuenta que la mera "amenaza de las sanciones" es "lo que más" puede forzar un cambio de situación, según fuentes diplomáticas, aunque otras consultadas han rechazado "prejuzgar" un "acuerdo político" el lunes.
"Cuando se tome la decisión de que se preparen unas sanciones, el Servicio Europeo de Acción Exterior vendrá con la lista (de personas a sancionar) y los Estados miembros añadirán o quitarán. No estamos ahí", han explicado fuentes diplomáticas.
A principios de enero transcendió una propuesta de Reino Unido y Francia para imponer sanciones contra el presidente y al primer ministro del Gobierno rebelde de Trípoli, Nuri Abusahmani y Jalifa Al Ghwell, respectivamente, por obstaculizar la formación de un Gobierno unitario en Trípolí, según fuentes diplomáticas, que entonces también apuntaron a otros posibles nombres como el presidente de la Cámara de Representantes o el Parlamento legítimo de Tobruk, Aguila Saleh, que ya rechazó la primera lista de 32 miembros del Gobierno de unidad nacional unitario auspiciado por la ONU y encabezado por el primer ministro designado, Fayez Serraj.
Los Veintiocho llevan meses amenazando con imponer sanciones contra aquellos que obstaculicen los esfuerzos para poner en marcha un Gobierno de unidad que permita poner fin a la grave crisis política y de seguridad en Libia desde la caída del régimen de Muamar Gadafi en 2011 por los constantes enfrentamientos entre facciones, algo que ha permito en los últimos meses un avance notable del Estado Islámico en Libia, que preocupa especialmente a la UE y en especial a los países más cercanos como España e Italia.
INTERVENCIÓN MILITAR
Kobler reconoció a finales de febrero en la Eurocámara que "un grupo de duros está bloqueando el proceso político en Tobruk" para allanar la formación a un Gobierno de unidad nacional pero reclamó "precaución" sobre una posible intervención militar internacional en Libia al descartar que "el primer paso de un Gobierno (de unidad nacional libio) será pedir ahora una intervención militar a nadie" a la luz del rechazado de los dirigentes políticos a aceptar la presencia fuerzas militares extranjeras. Italia, antigua potencia colonial en Libia, también ha advertido de que una intervención militar puede "empeorar" la situación.
El diario estadounidense 'The New York Times' reveló el martes que el Pentágono entregó en febrero a la Casa Blanca un plan para llevar a cabo hasta 40 ataques aéreos contra el Estado Islámico en Libia y que todavía no se ha ejecutado por cuestiones diplomáticas. Se cree que además de Estados Unidos, Francia, Reino Unido y también posiblemente Italia, tienen algunas fuerzas especiales en Libia.
El enviado especial de la ONU recalcó la necesidad de entrenar a un Ejército nacional libio, pero antes hará falta crearlo --se habla de una fuerza de 2.000 unidades al principio-- e integrar a las milicias en el mismo y ha dejado claro que la ONU puede hacer el control previo de los reclutas para descartar que haya cometido violaciones de derechos humanos. Y ha insistido en que aunque los ataques aéreos contra el Estado Islámico "puedan ayudar un poco" se necesitan "fuerzas terrestres, que deben aportar los libios mismos" para combatir la amenaza terrorista del Estado Islámico, que la ONU estima que tiene 2.000 o 3.000 milicianos en Libia que la ONU, aunque otras fuentes hablan de 6.500.
La UE ha prometido una ayuda inicial de 100 millones de euros para el nuevo Gobierno de unidad en Libia en cuento se ponga en marcha y también han ofrecido la posibilidad de contribuir a la estabilización y la seguridad del país en función de sus necesidades y petición de las autoridades libias y estudian opciones como el envío de asesores militares para ayudarles en la protección de edificios gubernamentales e infraestructuras críticas, reactivar la misión de apoyo al control de fronteras paralizada en Túnez por la falta de seguridad sobre el terreno y contribuir a la formación de las fuerzas de seguridad libias.