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Grupo Alemán cancela la compra de Oceanografía por su abultada deuda

A pesar de que el pasado 8 de octubre el mexicano Grupo Alemán había anunciado la compra de la firma de servicios petroleros Oceanografía, ahora esta empresa propietaria de la aerolínea Interjet rectifica y cancela la adquisición de la que fuera una de las contratistas más importantes de Pemex, por su abultada deuda.
"El Consejo de Administración de Grupo Alemán ha decidido interrumpir el proceso de compra de Oceanografía", ha asegurado el presidente del grupo, Miguel Alemán Magnani, tras descubrir que la deuda de esta empresa, actualmente en concurso mercantil, era mayor de la esperada.
Pretendía adquirir el 75 por ciento de las acciones de una firma que, a principios de año, comenzó a revelar sus problemas financieros, al anunciar su incapacidad para hacer frente al pago de 19 millones de pesos mexicanos (1,4 millones de dólares).
Desde entonces, han sido varias las acusaciones de fraude y corrupción. En febrero, fue inhabilitada por el Gobierno mexicano debido a presuntas irregularidades en su financiación bancaria y, en mayo, Citigroup denunció que había cometido un desfalco de 585 millones de dólares.
La entidad bancaria despidió por ello a once trabajadores, acusándolos de haber realizado un control laxo y haber otorgado créditos bancarios fraudulentos, a través de su filial en México, Banamex. Una firma que acapara actualmente la atención mediática, después de que este miércoles anunciase haber detectado otro fraude en sus cuentas, en este caso, cometido por una empresa de seguridad y por valor de 15 millones de dólares.
La compra de Oceanográfica por Grupo Alemán parecía que podía aliviar la situación económica de una empresa en bancarrota, de la que se desconoce la cuantía de su deuda y sobre la que la Secretaría de la Función Pública (SFP) investiga algunos de los contratos que suscribió entre 2011 y 2012.
Su caída, supone el derrumbe de una de las grandes beneficiadas en la concesión de licencias durante los gobiernos de Vicente Fox y Felipe Calderón. De hecho, entre 1999 y 2013, suscribió contratos con PEMEX que superaron los 31.000 millones de pesos mexicanos (2.300 millones de dólares).