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HRW denuncia que el Ejército de Sudán del Sur ha utilizado a niños soldado recientemente

El Ejército de Sudán del Sur ha empleado a niños soldado en los recientes enfrentamientos contra las fuerzas de la oposición y ha violado las normas de Derecho Internacional, según ha denunciado este miércoles la organización Human Rights Watch (HRW).
Según la organización, el Ejército sursudanés ha empleado a niños soldado en los enfrentamientos de agosto en Bentiu, capital del estado de Unidad, y en la vecina ciudad de Rubkona.
El director para África de HRW, Daniel Bekele, ha dicho que el Ejército ha retornado a una práctica "terrible", "enviando a los niños a la batalla" y ha llamado a los líderes de ambos bandos a "apartar inmediatamente" de sus filas a todos los menores y devolverlos a sus familias.
LOS DATOS DE AGOSTO
HRW se ha basado en las declaraciones de diez personas que huían de los enfrentamientos, que aseguraron haber visto a decenas de niños vestidos de uniforme militar, armados con fusiles de asalto, desplegados con los militares del Ejército y disparando a las posiciones de la oposición.
Además, varios niños contaron sus experiencias con el Ejército de Liberación del Pueblo de Sudán (SPLA, por sus siglas en inglés). Uno de ellos, de doce años de edad, explicó que durante las primeras horas del 15 de agosto, un militar del SPLA les ordenó a él y otros niños soldado en Rubkona que disparasen a las fuerzas de la oposición y que decenas de niños fueron enviados a luchar a la base de Rubkona.
Un niño de 14 años describió su huida de la batalla en Bentiu cerca del frente. "Corrí y me tiré al suelo ante cualquier ruido de disparos que oía", dijo. Los niños soldado han asegurado que las Fuerzas del Gobierno emplearon a menores soldado en sus frentes de Bentiu durante semanas.
La organización pudo comprobar, el pasado 12 de agosto, que en torno a la base militar de Rubkona había lo que parecían ser 15 niños soldado. Además, otros observadores aseguraron haber visto numerosos niños soldado en esta base y en las posiciones defensivas en las afueras de Rubkona y Bentiu.
Los altos cargos del Ejército y Gobierno sursudaneses han admitido a HRW haber incluido a menores de 18 años en sus filas, pero han asegurado que desde el comienzo del conflicto el pasado diciembre los niños acudían a ellos buscando trabajo y protección. Aunque no existen cifras oficiales, diversas fuentes aseguran que las fuerzas estatales cuentan con al menos 60 niños entre sus filas.
Además, fuentes locales de Bentiu aseguran que al menos tres funcionarios del Gobierno local han usado también a niños como guardaespaldas armados.
FUERZAS DEL GOBIERNO, COMPROMISOS NUNCA ALCANZADOS
La Secretaría General de Naciones Unidas incluyó al SPLA en su lista "de la vergüenza" en 2003. En ella figuran los Gobiernos y grupos no estatales que usan a niños como soldados. Las Fuerzas Armadas y los grupos incluidos en las listas durante al menos cinco años son considerados "infractores persistentes".
En 2008 Sudán del Sur prohibió el uso de niños soldado y, en marzo de 2012, el Gobierno firmó un plan de acción con Naciones Unidas, comprometiéndose a poner fin al reclutamiento y empleo de menores de 18 años y la desmovilización de los que ya estuvieran en sus filas.
En agosto de 2013, el SPLA lanzó una orden general prohibiendo el reclutamiento y el uso de niños para cualquier propósito en sus operaciones. Cuando el conflicto actual estalló, el reclutamiento de niños repuntó. En junio, el Gobierno se comprometió de nuevo a tener un Ejército "libre de niños".
El SPLA cuenta, además, con miembros del Ejército de Liberación sursudanés, un exgrupo rebelde que anexionó el pasado año y que contaba con centenares de niños soldado que nunca fueron desmovilizados formalmente.
LA OPOSICIÓN
Según HRW, durante los primeros días de los enfrentamientos en Bentiu y Rubkona en diciembre de 2013, la oposición reclutó por la fuerza a cientos de niños de dos escuelas y en otras localizaciones en el estado de Unidad.
En mayo de 2014, el exvicepresidente Riek Machar, que ahora lidera las fuerzas de la oposición, se comprometió ante la representante especial de la Secretaría General de Naciones Unidas para los niños en conflictos armados a "tomar todas las medidas para prevenir las violaciones sobre los niños de manera inmediata" y aumentar el contacto con Naciones Unidas para trabajar respecto a estas violaciones.
HRW ha recordado que, según las leyes de la guerra, el reclutamiento o uso de niños menores de 15 por las partes de un conflicto es un crimen de guerra y que, en la actualidad, 156 países tienen ratificado un tratado internacional que prohíbe el uso de niños menores de 18 años por las fuerzas del Gobierno y grupos no estatales en los enfrentamientos.
DAÑOS MÚLTIPLES A LOS MENORES
El conflicto, que empezó en diciembre de 2013, ha afectado a los niños del país en muchos aspectos.
Un informe de HRW presentado en agosto mostraba pruebas de la violación de las leyes de la guerra que incluían la muerte de civiles a causa de su etnia o lealtad. HRW ha afirmado que los crímenes de guerra y contra la humanidad cometidos por ambos bandos del conflicto han llevado a 1,5 millones de personas a abandonar sus hogares.
Horas después de que el conflicto se reanudase en Bentiu el 15 de agosto, los mediadores de Naciones Unidas recogieron y transportaron a centenares de personas a la base de la Misión de Naciones Unidas en Sudán del Sur (UNMISS) en Rubkona.
Allí, la UNMISS está protegiendo a unas 40.000 personas en esta base, de los que un alto porcentaje son niños. Un conflicto cercano hirió a un niño de la base el 18 de agosto.
Las fuertes lluvias recientes han inundado grandes áreas de la base, incluyendo zonas habitables, forzando a la gente a moverse por las aguas cada vez más sucias, lo que repercute de manera más visible en los niños. Médicos Sin Fronteras (MSF) ha informado de que la mayoría de las más de 200 personas que han muerto en su hospital en Bentiu desde mayo eran niños, en su mayoría debido a las pésimas condiciones.
"Decenas de miles de niños están viviendo en el infierno dentro de la base de Naciones Unidas porque fuera de ella no están a salvo de los ataques sobre civiles o de ser reclutados de manera forzosa", ha dicho Bekele. "Ambos bandos deberían poner fin de manera urgente a sus ataques sobre civiles y el reclutamiento y uso de niños como soldados", ha añadido.