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HRW exige a India que acabe con la recolecta manual de los excrementos por parte de la casta más baja

Human Right Watch (HRW) ha exigido al Gobierno de India que termine con la recolecta manual de los excrementos humanos por parte de las personas consideradas de la casta social más baja y ha destacado que los funcionarios locales deben hacer cumplir las leyes que prohíben esta práctica discriminatoria.
En un informe publicado este martes por HRW, la organización ha asegurado que, según la legislación vigente, el Gobierno indio debe ayudar a las comunidades a encontrar alternativas a este sistema de limpieza con el objetivo de acabar con la discriminación y poder dar a la población más pobre un sistema de vida sostenible.
"En toda India la casta más baja está obligada a limpiar diariamente y de forma manual los excrementos de sus comunidades y llevarlos a los contenedores en cestas de caña para que después sean eliminados", ha indicado la ONG en el informe. "Las mujeres generalmente limpian los sanitarios de los hogares mientras que los hombres hacen las tareas más arduas y limpian el alcantarillado y las fosas sépticas", ha explicado.
Según HRW, las personas que se niegan a llevar a cabo estas tareas sufren duras represalias por parte del vecindario y las autoridades locales.
"El Gobierno indio ha intentado varias veces acabar con la limpieza de los excrementos por parte de la casta más baja pero estos intentos han descarrilado por culpa de la discriminación y de la complicidad local", ha asegurado el director de HWR en el sur de Asia, Meenakshi Ganguly. "El Gobierno tiene que aprobar leyes serias que prohíban la práctica de la 'recolección manual' y ayuden a las comunidades afectadas", ha añadido.
En 2014 HRW ha entrevistado a más de 135 personas, entre las que hay más de 100 que trabajan o han trabajado como recolectores de excrementos en los estados de Gujarat, Madhya Pradesh, Maharashtra, Rajasthan y Uttar Pradesh. De acuerdo con la organización, las mujeres que llevan a cabo la limpieza no reciben un salario sino que a cambio de sus servicios las castas más altas les dan ropa o comida.
"Las autoridades locales frecuentemente son cómplices de la discriminación contra los recolectores", ha asegurado la organización. "HWR ha documentado casos en los que los gobiernos locales han reclutado a miembros de la casta más baja para limpiar las zonas de excrementos", ha añadido.
"La gente trabaja como recolectores porque se cree que su casta está para cumplir este papel y generalmente no pueden conseguir ningún otro trabajo", ha señalado Ganguly. De acuerdo con HRW, además del estigma social, los recolectores se enfrentan a multitud de riesgos sanitarios graves al trabajar prácticamente sin protección.
LA RECOLECCIÓN MANUAL DE EXCREMENTOS VIOLA LAS LEYES
La Constitución de India prohíbe la discriminación de las castas y en 2013, el Parlamento indio aprobó la Ley de Rehabilitación en la que se reconoció la obligación constitucional de corregir la injusticia y la humillación histórica sufrida por las castas más bajas, proporcionándoles un sustento alternativo y otro tipo de asistencia.
En marzo de 2014 el Tribunal Supremo de India sentenció que la recolección manual de excrementos viola la ley internacional de Derechos Humanos y pidió al Gobierno que llevara a cabo una política efectiva para acabar con estas prácticas.
"Basado en las castas y respaldado por la coerción, todavía hay gente obligada a la recolección manual, y esto exige la intervención del Gobierno", ha asegurado Ganguly. "El nuevo Gobierno de India tiene los medios y la obligación de con esta práctica que los abusa de los derechos para siempre", ha destacado.