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HRW denuncia los abusos cometidos contra periodistas y activistas de ambos bandos en Ucrania

Human Rights Watch (HRW) ha alertado de que la situación en Ucrania ha incrementado el riesgo de periodistas y activistas políticos de sufrir detenciones ilegales, secuestros y asaltos y ha recalcado que es necesario poner fin a este tipo de abusos para llegar a una solución política del conflicto.
HRW ha comunicado que los abusos son más pronunciados en Slaviansk, donde hombres armados se han hecho con el control de la ciudad y han secuestrado a más de 20 personas, entre las que se encuentran varios observadores internacionales. La organización también ha denunciado que las detenciones en muchos casos no son comunicadas a los familiares de los detenidos.
"Cualquier violencia política contra periodistas y activistas es inaceptable y debe terminar", ha declarado el director para Europa y Asia Central de HRW, Hugh Williamson. "Las autoridades de Ucrania necesitan redoblar sus esfuerzos para proteger a las personas de asaltos políticos. Los actores internacionales deben hacer valer su influencia sobre los bandos para que terminen los abusos, se libere a todas las personas que han sido detenidas de forma ilegal y se juzgue a los responsables de estos actos", ha añadido.
La organización ha comunicado que el activista ucraniano Vladimir Ribak apareció muerto el pasado 19 de abril cerca de Sloviansk, después de haber sido capturado por varias personas enmascaradas. Junto a él, apareció el estudiante Yuriy Propavko, de 19 años y que había tenido un presencia activa en el movimiento de la plaza de Independencia de Kiev (EuroMaidan). Mientras, activistas nacionalistas ucranianos del partido Svoboda han atacado al director de la estación de televisión 'Channel 1', después de haber acusado a la cadena de emitir contenido prorruso.
PRESIÓN INTERNACIONAL
HRW, que ha hecho un llamamiento a las autoridades del país para que se investiguen los incidentes y se detenga a las personas que han cometido estos abusos, ha instado a Rusia para que presione a los milicianos que están reteniendo a varios observadores internacionales en Slaviansk, después de que Moscú se haya comprometido a ayudar en su liberación. Uno de los observadores fue liberado el domingo por razones de salud.
La organización también ha solicitado a la Unión Europea y a Estados Unidos que presionen al Gobierno interino de Kiev para que gestione el desarme de los grupos paramilitares ultranacionalistas que operan en el país, haciendo especial referencia al grupo Sector de Derechas.
Los investigadores de HRW en el este de Ucrania han documentado abusos cometidos por fuerzas no gubernamentales en Slaviansk, Donetsk, Jarkov, Kramatorsk y Konstantikova, aunque han recalcado que la situación más crítica se vive en la ciudad de Slaviansk.
Entre las personas detenidas de forma ilegal, se encuentra la periodista ucraniana Serhiy Lefter, de 24 años, de la que no se tienen noticias desde el pasado 15 de abril. En una situación similar están el informático Artem Deyneha, el antiguo teniente de alcalde de la ciudad Vadim Sukhonos o la periodista proeuropea Irma Krat.
Las milicias rusas que se hicieron con el control de Slaviansk ocuparon las sedes de dos cadenas de televisión. Cambiaron la programación por canales rusos y dos días más tarde obligaron a punta de pistola a abandonar las instalaciones a los periodistas que se acercaron para reclamar sus equipos, según HRW.
TRASLADOS A KIEV
El 1 de abril, cerca de 150 personas atacaron a Oleg Tsarev, candidato presidencial prorruso, mientras abandonaba un estudio de televisión. Varias personas lanzaron huevos y gritaron: "¡Matadle!", según ha informado la organización.
HRW también ha comunicado que la abogada del líder profederal Pavel Gubarev ha denunciado que no se le ha permitido reunirse con su cliente hasta 16 horas después de su detención, durante la que se han producido varias violaciones a la legislación ucraniana. Gubarev fue detenido en Donetsk y posteriormente trasladado a Kiev sin que las autoridades hubiesen avisado a sus familiares.
"Muchas personas de los dos bandos han presentado quejas por abusos contra los Derechos Humanos, corrupción, impunidad y desconfianza en la autoridad", ha declarado Williamson. "Para acabar con la violencia, las autoridades deben responder a estas quejas de una manera en la que se respete la ley", ha concluido.