Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

HRW acusa de crímenes de guerra a una unidad del Ejército iraquí entrenada por EEUU

La ONG insta a Estados Unidos a retirar su apoyo a la facción y emplaza a la Justicia de Irak a investigar
La 16ª División del Ejército de Irak, entrenada por Estados Unidos, ha ejecutado presuntamente a varias decenas de personas en la Ciudad Vieja de Mosul, según ha denunciado este jueves Human Rights Watch (HRW), que ha alertado de que estas ejecuciones constituyen crímenes de guerra.
Durante los nueve meses de ofensiva sobre Mosul, Human Rights Watch ha documentado que las fuerzas iraquíes han detenido sin cargos al menos a 1.200 hombres y niños en condiciones inhumanas, en algunos casos, torturándolos y ejecutándolos con el pretexto de pertenecer a Estado Islámico.
En las últimas semanas HRW ha denunciado que en Mosul se están cometiendo crímenes de guerra y ha instado al Gobierno iraquí a tomar medidas contra el abuso de poder por parte de las fuerzas de seguridad en la ciudad, liberada en julio de Estado Islámico, que tomó el control de la urbe hace tres años convirtiéndola en su principal bastión en Irak.
A pesar de haber reconocido que las fuerzas iraquíes han cometido violaciones de las leyes de guerra durante la operación de Mosul y de haber prometido castigar a los responsables, el primer ministro iraquí, Haider al Abadi, tiene que demostrar que las autoridades iraquíes toman medidas contra los soldados responsables de ejecutar, torturar y abusar de civiles O combatientes capturados, ha instado HRW.
Las Justicia de Irak debe investigar de manera rápida, transparente y eficaz todos los supuestos crímenes, incluidos los homicidios y la mutilación de cadáveres. Los responsables de estos crímenes deben ser procesados adecuadamente, ha pedido HRW.
EJECUCIONES EXTRAJUDICIALES
Dos observadores internacionales han informado a Human Rights Watch de que, a mediados de julio, vieron en la Ciudad Vieja de Mosul a un grupo de soldados iraquíes que se identificaron como miembros de la 16ª División y se llevaron a cuatro hombres desnudos por un callejón. Los observadores han explicado que otros soldados les dijeron que estaban vinculados con Estado Islámico, pero aseguran que estuvieron en la zona durante toda la mañana y no presenciaron ningún enfrentamiento ni tiroteo.
Uno de los observadores vio a soldados golpear a los cuatro hombres con las culatas de sus rifles y fotografió el incidente, pero más tarde un comandante borró las fotos y condujo a los observadores a un edificio cercano. Mientras estaban dentro, escucharon disparos, han explicado a HRW.
Al salir de la zona, vieron a través de la puerta de un edificio dañado por los bombardeos, los cuerpos sin vida de varios hombres desnudos. Uno de los cadáveres tenía sus manos detrás de la espalda, esposadas, y una cuerda alrededor de sus tobillos. El observador regresó al día siguiente y fotografió tres cuerpos desnudos y un colchón que parecía cubrir más cadáveres y compartió las fotos con Human Rights Watch.
Ambos observadores han explicado que la única facción del Ejército que han visto en la zona es la 16 División y que el edificio donde supuestamente se perpetraron las ejecuciones es adyacente a otro que usa esta facción militar como base en la zona.
La 16ª División se ha visto implicada en más ejecuciones extrajudiciales, según los observadores, que aseguran que vieron un cuerpo tumbado en los escombros cerca de la base de la División que parecía ser de un muchacho con aproximadamente 14 años. En las fotografías del cuerpo, que Human Rights Watch ha examinado, se puede observar el cadáver de un hombre, que solo llevaba ropa interior, con una herida de bala en la cabeza y las manos atadas con una correa de plástico. Un soldado de la 16ª División les dijo que sus compañeros habían ejecutado al niño por estar vinculado a Estado Islámico.
Al día siguiente, dos soldados de la 16º División escoltaron a un observador a lo largo del río Tigris y le mostraron la cabeza de una mujer estadounidense, que según los militares pertenecía a Estado Islámico. Además de la mujer decapitada, también mostraron al menos 25 cadáveres sobre los escombros adyacentes al río, y según el observador, los soldados se jactaron de que sus compañeros los habían ejecutado. Human Rights Watch ha tenido acceso a las fotografías y un tercer observador les ha mostrado un vídeo que parece haber sido grabado en el mismo momento, con los cuerpos sin vida dispuestos en línea.
Uno de los observadores ha informado de que vio varias excavadoras en la zona enterrando cuerpos bajo los escombros y que los soldados les dijeron que el objetivo era bloquear las salidas de los túneles subterráneos donde los combatientes de Estado Islámico podían ocultarse.
ENTRENAMIENTO Y APOYO DE ESTADOS UNIDOS
HRW ha instado al Gobierno de Estados Unidos a suspender la formación y el apoyo a la 16ª División mientras la investigación se completa y ha recordado que según la Ley Leahy, se prohíbe a Estados Unidos proporcionar asistencia militar a cualquier unidad extranjera si hay pruebas creíbles de que han cometido graves violaciones de los Derechos Humanos y de que no se están tomando "medidas efectivas" para llevar a los responsables ante la Justicia.
"El Gobierno de Estados Unidos debería asegurarse de que no proporciona asistencia a la unidad iraquí responsable de esta serie de ejecuciones y suspender cualquier plan de asistencia futura hasta que estas atrocidades hayan sido debidamente investigadas", ha defendido la directora para Oriente Próximo de HRW, Sarah Leah Whitson. "Dados los abusos generalizados de las fuerzas iraquíes y el récord del Gobierno en materia de aplicación de la Justicia, Estados Unidos debería examinar con detenimiento su relación con las fuerzas iraquíes", ha emplazado Whitson.
En noviembre de 2015, Michael Hamilton, oficial de la 82ª División Aérea, que se ha encargado del entrenamiento de unidades iraquíes, dijo a Breaking Defense, una revista de defensa, que la 16ª División era una unidad nueva cuando llegaron al país y que la 82ª División se encargó de la formación en Ramadi. "Probablemente fueron la unidad de Ejército iraquí más exitosa que participó en la formación", dijo Hamilton.
"El Ejército estadounidense debe averiguar por qué una fuerza que entrenó y apoyó está cometiendo estos horrorosos crímenes de guerra", ha instado Whitson, quien ha defendido que "el dinero de los contribuyentes estadounidenses debería ayudar a reducir los abusos, no a financiarlos".