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HRW denuncia el uso militar de las escuelas en el este de Ucrania

Los enfrentamientos en el este de Ucrania han dañado y destruido cientos de escuelas y muchas de ellas son usadas con fines militares, según ha denunciado Human Rights Watch (HRW) este jueves en un comunicado.
HRW ha asegurado que tanto las fuerzas del Gobierno ucraniano como los milicianos "apoyados por Rusia" han lanzado ataques indiscriminados y, en ocasiones, "deliberados" contra los colegios.
"A menudo han roto o quemado el mobiliario, puertas, sillas y escritorios. En muchos casos, las escuelas que han usado los milicianos pasan a ser lugares peligrosos porque las tropas abandonan artillería pesada o munición sin usar", ha denunciado la organización.
Además, según ha añadido la ONG, "las fuerzas del Gobierno ucraniano y los milicianos respaldados por Rusia han desplegado fuerzas militares cerca y dentro de los colegios".
Human Rights Watch ha señalado la necesidad de que Ucrania revise sus políticas militares, sus prácticas y entrenamientos y que se asegure de que se ajusta a la "Guía para la Protección de Escuelas y Universidades de los Usos Militares durante Conflictos Armados".
También ha pedido al Gobierno Ucraniano, que ha reconocido el uso militar de las escuelas, y a los milicianos prorrusos que pongan al uso militar de las escuelas y que respeten la Declaración de Escuelas Seguras.
"Todas las partes del conflicto tienen la responsabilidad de proteger a los niños y asegurarse de que sus hostilidades no causen aún más daño sobre su seguridad y educación", ha subrayado la investigadora para Ucrania de HRW, Yulia Gorbunova.
Los ataques a instituciones educativas que no constituyen objetivos militares y los ataques indiscriminados que no distinguen objetivos civiles, como las escuelas, están prohibidas por las leyes de la guerra y pueden ser procesados como crímenes de guerra, ha recordado la organización.
Estos ataques han obligado a muchos niños a abandonar la escuela y a muchos centros a dejar de funcionar o a hacerlo en pésimas condiciones.
"Incluso en lugares en los que los niños no han sido obligados a abandonar la escuela, la calidad de su educación se ha deteriorado mucho", ha lamentado HRW.
Algunos colegios han tenido que suspender las clases durante los periodos de combate más intensos, otros han tenido que enviar a sus alumnos a otros centros porque han quedado muy dañados, ha relatado la organización. Muchos niños se han enfrentado a restricciones de viaje impuestas por el Gobierno o derivadas de la falta de transporte, ha añadido HRW.
"Los profesores y padres de ambos lados de la línea de contacto han mostrado un gran compromiso para continuar con la educación de los niños a pesar la guerra", ha destacado Gorbunova.
"Las partes enfrentadas tienen que hacer mucho más para evitar dañar de forma irreparable la educación y la seguridad de los niños", ha concluido.