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HRW denuncia la persistencia por parte del Gobierno sirio en el uso de bombas de racimo

El Gobierno sirio ha seguido haciendo uso de bombas de racimo durante la guerra civil que asola el país desde hace más de dos años, según ha denunciado Human Rights Watch (HRW) en la publicación de su último informe, mientras los países que han ratificado el tratado internacional que las prohíbe han destruido sus reservas a gran velocidad.
La directora de la división de armas de HRW y una de las responsables del informe publicado este miércoles en Ginebra ha asegurado que "Siria persiste en el uso de bombas de racimo, un tipo de armas sumamente dañinas que permanecen en la superficie y provocan destrucción y muerte durante décadas". Este tipo de proyectiles, estallan antes de tocar la superficie y se dispersan pequeñas cargas por toda la zona de destino que, si no detonan, se convierten en minas terrestres.
HRW ha identificado el uso de al menos 204 bombas de racimo entre julio de 2012 y junio de 2013 en 152 lugares de nueve de las 14 provincias del país. No obstante, la organización sostiene que es muy posible que esta cifra sea mucho mayor.
Hasta ahora, 112 países se han adherido a la Convención contra las Municiones de Racimo, de los cuales 83 están jurídicamente obligados a cumplirlo y los otros 29 lo han firmado pero aún no lo han ratificado. Los 83 Estados parte de la convención han destruido hasta ahora algo más de un millón de bombas de racimo, que contenían 122 millones de submuniciones. Siria todavía no ha firmado este tratado.
La comunidad internacional ha manifestado en repetidas ocasiones su preocupación por el uso de este tipo de armamento en Siria, y 113 países, entre ellos más de 30 que no han ratificado el tratado contra las bombas de racimo, han condenado su utilización a través de una resolución de la ONU.
Asimismo, HRW ha manifestado su inquietud ante la posible intervención militar de Estados Unidos en Siria, al que ha recordado que no debe usar este tipo de armas. Según los informes, la última vez que el país norteamericano utilizó bombas de racimo fue en la localidad yemení de Al Majala, en 2009. HRW ha asegurado que cualquier uso por parte de Estados Unidos de bombas de racimo agravaría la actual crisis humanitaria en Siria.
Desde la entrada en vigor del tratado contra el uso de bombas de racimo, en agosto de 2010, Libia, Tailandoa, Sudán, Birmania y Siria han hecho uso de este tipo de bombas. Ninguno de estos países se ha sumado al convenio todavía.
PRÓXIMA REUNIÓN DE LA CONVENCIÓN
El último informe de HRW, en el que se denuncia el uso de bombas de racimo por parte del Gobierno sirio, se ha publicado de cara a la celebración de la cuarta reunión de los Estados adheridos al tratado, que tendrá lugar el 9 de septiembre en Zambia. HRW es el organismo que lidera la investigación sobre el cumplimiento de las disposiciones del tratado que prohíben la utilización, producción, comercialización y almacenamiento de bombas de racimo.
HRW ha instado a las naciones que todavía no están suscritas a la convención a que reconozcan que su adhesión y cumplimiento es "la única vía efectiva para librar al mundo del flagelo de las municiones de racimo".