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HRW denuncia el lanzamiento de barriles explosivos en zonas civiles de Alepo

Reclama la imposición de un embargo de armas al régimen sirio y a los grupos rebeldes
La ONG Human Rights Watch (HRW) ha denunciado el lanzamiento de barriles explosivos por parte del régimen sirio en barrios habitados por civiles en Alepo que podrían haber causado la muerte de 150 personas, a pesar de que Naciones Unidas haya prohibido en una resolución el uso indiscriminado de este tipo de bombas en áreas densamente pobladas.
Human Rights Watch ha alertado de que estos bombardeos se han producido contra instalaciones sanitarias correctamente señalizadas y áreas en las que no hay objetivos militares, por lo que la ONG ha sugerido que se podría tratar de ataques premeditados de las fuerzas leales al presidente sirio, Bashar al Assad.
"El presidente Al Assad está hablando de elecciones, pero, para los habitantes de Alepo, la única campaña que están viendo es la que hace el Ejército con barriles explosivos y bombardeos indiscriminados", ha declarado el subdirector de HRW para Oriente Próximo y el Norte de África, Nadim Huri. "Es el momento de que Rusia y China dejen de bloquear el Consejo de Seguridad y permitan un embargo de armas al Gobierno sirio y a otros grupos armados", ha añadido.
HRW ha advertido de que la resolución de Naciones Unidas no ha servido para reducir el empleo de barriles bomba por parte del régimen sirio, ya que desde el pasado 22 de febrero se han registrado 85 puntos de impacto sospechosos de haber sido producidos por este tipo de explosivo en barrios de Alepo controlados por la oposición, mientras que en los cuatro meses anteriores se registraron 340, aunque la ONG ha matizado que alguno de los ataques registrados podría deberse a armamento convencional.
El Gobierno sirio ha continuado bombardeando con proyectiles de mortero y de artillería durante este periodo, según HRW. Además, la ONG ha explicado que varios testigos han declarado que los ataques con barriles bomba sobre algunos barrios residenciales de Alepo se han incrementado durante los últimos dos meses.
ARTEFACTOS CASEROS
Este tipo de proyectil no selectivo, que se lanza desde helicópteros, se suele elaborar de forma casera con bidones de aceite, bombonas de gas o bidones rellenos de material explosivo y metralla. El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas se reunirá este miércoles para analizar los nuevos informes de la situación y decidir si se aprueba una nueva resolución.
La mayor parte de los ataques se han producido en barrios alejados del frente de combate en los que abundan edificios residenciales y en donde no hay objetivos militares, según han declarado varios testigos a HRW. La organización local Centro de Documentación de Violaciones ha contabilizado 651 civiles fallecidos por ataques realizados por el régimen sirio durante los dos últimos meses, mientras que la Red Siria por los Derechos Humanos ha contabilizado 920 víctimas mortales durante el mismo periodo.
El Consejo Médico de Alepo, organización independiente que ofrece servicios sanitarios, ha comunicado que en los dos últimos meses se han admitido 589 heridos por barriles bomba en los hospitales en los que opera, de los que 51 han perdido la vida a causa de las explosiones.
Un médico de la organización ha denunciado que dos hospitales han sido atacados con barriles bomba y ha subrayado que las instalaciones estaban correctamente identificadas como centro sanitarios. Además, ha comentado que el régimen sirio estableció los hospitales como objetivo de los bombardeos el pasado mes de enero, según HRW.
BOMBARDEOS DE LAS FUERZAS REBELDES
La organización humanitaria también ha recibido noticias de bombardeos realizados por fuerzas rebeldes. Combatientes de la oposición bombardearon a principios de abril dos barrios residenciales de Alepo controlados por el régimen sirio, según la agencia estatal siria SANA. Según la documentación a la que ha tenido acceso HRW, estos ataques se habrían producido con proyectiles de mortero y cohetes caseros equipados con botes de gas, popularmente conocidos como "cañones del infierno". Según SANA, 40 personas han perdido la vida y 149 han resultado heridas durante los ataques.
HRW ha revisado un vídeo en el que la oposición anunciaba los ataques y advertía a la población para que se retirase de los barrios cercanos a objetivos militares. Varios de los proyectiles empleados durante los bombardeos provocan efectos indiscriminados cuando son lanzados sobre áreas densamente pobladas.
Los altos cargos militares no pueden ordenar bombardeos con armas no selectivas sobre objetivos que puedan albergar población civil, así como ataques contra instalaciones civiles protegidas, ya que esta práctica está prohibida por la legislación internacional, según ha recordado HRW.