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HRW exige la liberación de dos activistas kazajos condenados a prisión por un comentario en Facebook

La organización en defensa de los Derechos Humanos Human Rights Watch (HRW) ha exigido este sábado la liberación de dos activistas kazajos condenados a prisión por escribir un comentario en su red social Facebook, algo que la Justicia del país ha considerado como un acto de "incitación a la discordia nacional".
"Las autoridades kazajas deben liberar de forma inmediata a los activistas Serikzhan Mambetalin y Ermek Narimbaev y dejar de lado sus condenas, que violan su derecho de libre expresión", ha denunciado el grupo en un comunicado.
El director de la división de HRW en Europa y Asia Central, Hugh Williamson, que ha insistido en que Kazajistán ha condenado a estos dos activistas por "expresar pacíficamente sus puntos de vista", ha pedido al Gobierno que deje "de atacar a las voces críticas con esta 'acusación' excesivamente amplia, eliminarla de sus libros y comenzar a respetar los derechos básicos de libertad de expresión y opinión".
El juzgado del distrito de Almalinskii, en Almati, condenó a tres años de prisión a Narimbaev y a otros dos a Mambetalin, y ambos tendrán prohibido participar en actividades municipales durante cinco años. Los dos fueron detenidos el pasado mes de octubre en relación con un comentario de Facebook, atribuidos a otro activista, en el que se definía al país kazajo en "términos provocativos", según HRW.
Las autoridades consideraron que dicho texto contenía signos de "incitación a la discordia nacional" y que ofendía el honor y la dignidad de Kazajistán como nación.
No fue hasta el 9 de diciembre cuando comenzó su juicio, en el que ambos pidieron al tribunal que desestimara el caso, ya que no habían cometido ningún delito. El abogado de Mambetalin también presentó una moción pidiendo opinión al Consejo Constitucional --un órgano que revisa si la legislación cumple con la Constitución nacional--, pero ésta fue rechazada por el juzgado.
SEGUNDO CASO, SEPARADO
HRW ha aprovechado también para exigir que las autoridades kazajas levanten las restricciones sobre el derecho a libertad de movimiento y asociación impuestas a Bolatbek Blialov, otro activista que fue declarado culpable de este mismo delito, excesivamente vago en su definición.
La organización ha acusado a Astaná de utilizar de forma incorrecta esta acusación, que convierte en delito tanto el discurso como las actividades, protegidas por el Derecho Internacional, con el objetivo de silenciar a los críticos con el Gobierno.
Blialov fue detenido en noviembre de 2015 por unos vídeos y entrevistas colgados en YouTube en los que comentaba numerosos temas, entre ellos el nacionalismo y el idioma kazajos. Las autoridades consideraron que estos vídeos eran "un delito grave contra la paz y la seguridad de la humanidad".
Éste fue condenado en el juzgado de distrito de Saryarkinskii, en Astaná, este jueves, 21 de enero. Admitió su culpabilidad y dijo que estaba arrepentido, por lo que fue liberado, pero el tribunal impuso determinadas restricciones durante tres años. Entre otras cosas, Blialov tiene prohibido cambiar su lugar de residencia o de trabajo o pasar tiempo en áreas públicas en su tiempo libre.
En los tres casos se les ha aplicado lo dispuesto en el artículo 174, que se refiere a las "acciones deliberadas dirigidas a incitar la discordia social, nacional, de clanes, racial, de clases o religiosa insultando el honor y la dignidad nacional o los sentimientos religiosos de los ciudadanos, así como haciendo propaganda de la exclusividad, superioridad o inferioridad de los ciudadanos en base a sus actitudes hacia la religión, clase, etnia y origen tribal o racial". Este delito supone una pena máxima de 20 años en prisión.