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Hariri dice que el papel de Hezbolá en Siria influyó en el asalto ejecutado por milicianos islamistas en Arsal

El exprimer ministro libanés Saad Hariri ha afirmado este miércoles que el papel del partido-milicia chií Hezbolá en el conflicto sirio es uno de los factores que ha influido en la ofensiva lanzada por milicianos islamistas suníes en la localidad de Arsal, ubicada en la frontera con Siria.
"No hay duda de que la entrada de Hezbolá en el conflicto sirio y su participación en los combates ha provocado reacciones negativas entre los libaneses y los rebeldes sirios", ha dicho durante una rueda de prensa en la localidad saudí de Yedda, según ha informado el diario libanés 'The Daily Star'.
"Siempre hemos dicho que las repercusiones las sufrirían los libaneses, y ya hemos visto atentados en Trípoli, Beirut y otros puntos del país", ha valorado. "Es un crimen que Hezbolá vaya a luchar a Siria, como lo es que vengan terroristas a Arsal y ataquen al Ejército", ha añadido.
El grupo negó el martes que sus milicianos estuvieran participando en los enfrentamientos en Arsal. "Lo que está pasando en el terreno, como la situación militar, la protección de los ciudadanos y la lucha contra los grupos terroristas es responsabilidad exclusiva del Ejército", dijo el grupo a través de un comunicado.
Por otra parte, Hariri ha anunciado que Arabia Saudí destinará mil millones de dólares (alrededor de 746,8 millones de euros) para ayudar a las fuerzas de seguridad, al tiempo que ha aplaudido el papel de Riad "en su apoyo a Líbano".
El alto el fuego alcanzado el martes entre el Ejército libanés y los milicianos islamistas ha sido ampliado este mismo miércoles 24 horas más, según han declarado los clérigos suníes que median entre los dos bandos.
Esta ampliación llega después de que ambas partes acordaran empezar el alto el fuego el martes a las 19.00 (18.00 hora peninsular en España) y una fuente de los servicios de seguridad denunciase el ataque a una posición del Ejército.
En una conferencia televisada, los religiosos han anunciado la liberación de tres militares retenidos y que los milicianos han comenzado a retirarse de la localidad fronteriza de Arsal. Además, los clérigos podrían empezar a negociar la liberación de los 17 policías y 10 militares que continúan retenidos.
Los enfrentamientos comenzaron el pasado sábado, después de que las fuerzas libanesas arrestasen a un comandante islamista popular entre los rebeldes locales y que había cruzado varias veces la frontera con Siria. Poco después de la detención, hombres armados comenzaron a atacar a las fuerzas seguridad.
EL PAPEL DE HEZBOLÁ EN SIRIA
El partido-milicia ha mantenido durante el conflicto en Siria su apoyo al presidente, Bashar al Assad, y ha abogado públicamente por la resolución política del conflicto y por la introducción de reformas democráticas en el país.
Sin embargo, en los últimos meses ha participado junto a las fuerzas de seguridad sirias en varios combates contra grupos opositores armados, especialmente en la localidad de Qusair, ubicada cerca de la frontera común. En dichos enfrentamientos, el papel de Hezbolá fue fundamental para que el Ejército recuperara el control de la ciudad.
La intervención del grupo en el conflicto supuso una violación de la Declaración de Baabda, firmada por todas los partidos políticos del país, que estipula la neutralidad de Líbano ante los eventos en la región, limitando su papel al control de la frontera y el tráfico de armas y combatientes.
Líbano se ha visto sacudido por puntuales enfrentamientos de corte sectario en los últimos años, azuzados por el conflicto en Siria y el refuerzo de facciones islamistas radicales como el Frente al Nusra y el Estado Islámico.
Los residentes de la localidad de Arsal, en el noreste de Líbano, de mayoría suní, apoyan a los rebeldes que luchan para acabar con el Gobierno de Bashar al Assad. La ciudad acoge a los rebeldes sirios que llegan a Arsal a través de la porosa frontera entre los dos países, donde también se encuentran miles de refugiados que han huido del conflicto.