Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Heridos nueve miembros de las Fuerzas Armadas durante una manifestación a favor del PKK en Lice

Al menos nueve miembros de las Fuerzas Armadas turcas han resultado heridos este domingo durante una manifestación de seguidores del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) en la localidad de Lice, en la provincia de Diyarbakir, después de que uno de los participantes lanzara una granada aturdidora.
El incidente ha tenido lugar apenas un día después de que el grupo secuestrara a dos sargentos del Ejército en dicha provincia en protesta por la construcción de una nueva comisaría, según ha informado el diario turco 'Today's Zaman'.
En base a las informaciones disponibles, milicianos del PKK establecieron un puesto de control en protesta por las tareas de construcción e inspeccionaron los documentos de identidad de los presentes en los alrededor de cien vehículos que quedaron bloqueados, entre los que había dos sargentos que fueron sacados por la fuerza de un autobús.
Estos sucesos han ocurrido en medio de la última advertencia del líder del PKK, Abdulá Ocalan, quien ha asegurado desde la cárcel de Imrali, donde se encuentra cumpliendo cadena perpetua, que no se debe descartar la posibilidad de que el conflicto se reinicie, si bien ha recalcado que el proceso de paz sigue en marcha.
"El proceso (de paz) está cambiando su carácter. En cada momento hay oportunidades para alcanzar soluciones o reanudar el conflicto. Los pasos que dé el Gobierno podrían eliminar la posibilidad de un conflicto y desarrollar las soluciones", ha dicho, tal y como ha recogido el diario turco 'Hurriyet'.
El Gobierno y el PKK iniciaron en octubre de 2012 unas conversaciones de paz con el objetivo de dar fin al conflicto que ha provocado más de 40.000 muertos en tres décadas, y que ha detenido el crecimiento de la región del sudeste de Turquía, de mayoría kurda.
El proceso de paz se ha convertido en una urgencia adicional para Turquía después de que las milicias kurdas comenzaran a luchar en la guerra civil del país vecino, en busca de una mayor autonomía en diferentes partes del norte de Siria, junto a la frontera.
Los líderes kurdos han hecho un llamamiento al Gobierno turco para llevar a cabo las reformas previstas en las conversaciones de paz con Ocalan. Sin embargo, Ankara ha asegurado que para cumplir su parte del trato, los kurdos tienen que acelerar la retirada de su tropas hacia el norte de Irak.
El territorio histórico del Kurdistán se encuentra actualmente dividido entre Turquía, Irak, Siria e Irán, así como un pequeño enclave ubicado en Armenia, si bien la mayoría está en territorio turco. Distintos grupos kurdos mantienen sus exigencias de independencia o gran autonomía en todas las zonas.