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Hombres armados atacan un vehículo diplomático estadounidense en Trípoli

Hombres armados atacaron en la mañana del lunes un vehículo diplomático en el que viajaban dos funcionarios de la Embajada estadounidense en el país en un incidente que la propia legación ha descrito como un "posible intento de robo de vehículo", según un comunicado publicado este martes en su página web.
El personal diplomático consiguió escapar al ataque y llegó sano y salvo a su destino, sin que ninguno de los ocupantes resultara herido durante el incidente. "Este suceso subraya el ambiente incierto de seguridad que existe en Trípoli. Se recuerda a los ciudadanos estadounidenses que han de mantener la vigilancia en todo momento", ha dicho la Embajada, que ha apuntado que "sigue abierta" a pesar del suceso.
"No sabemos si los atacantes tenían como objetivo el personal de la Embajada estadounidense o si se trata de un intento de robo de vehículo", ha dicho un portavoz de la legación diplomática al diario 'The Libya Herald'. "No tenemos información sobre la identidad de los atacantes, pero estamos en contacto con las autoridades", ha agregado.
En los últimos meses se han registrado varios ataques contra vehículos y edificios diplomáticos en el país en las localidades de Trípoli y Benghazi. El 5 de junio, el consulado estadounidense en Benghazi fue atacado por militantes islamistas, y seis días después fue asaltado un convoy diplomático británico en esa misma localidad.
Asimismo, los consulados tunecinos en Trípoli y Benghazi fueron atacados en junio. Además, el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) ha suspendido sus actividades en las localidades de Misrata y Benghazi tras el ataque con granadas y cohetes contra la sede de la organización en Misrata, que no provocó heridos pero causó graves daños materiales.
Durante la guerra civil del pasado año que culminó con la victoria de los sublevados contra el régimen del coronel Muamar Gadafi, Misrata fue uno de los reductos en los que los rebeldes resistieron el embate de las fuerzas gadafistas. Durante ese tiempo el CICR prestó asistencia médica y repartió alimentos entre los civiles atrapados por los combates.
Tras los combates, múltiples milicias que se formaron durante el conflicto se han negado a someterse a la autoridad del CNT y a integrarse a las fuerzas de seguridad del país, haciendo sus reivindicaciones por separado y manteniendo bajo su control varias localidades del país. La comunidad internacional ha instado en varias ocasiones al Gobierno central a poner fin a la situación, que supone una amenaza para la estabilidad y la seguridad de Libia.