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La ISAF dice que el número de víctimas civiles en su operaciones ha descendido un 77% en el último año

La Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad en Afganistán (ISAF) ha asegurado este lunes que el número de víctimas civiles provocadas por sus operaciones ha disminuido en un 77 por ciento en el último año, en respuesta al informa de la organización no gubernamental Amnistía Internacional (AI) instando a Estados Unidos a investigar la muerte de civiles a causa de las operaciones internacionales entre 2009 y 2013.
En su comunicado, la ISAF ha destacado que "la Misión de Asistencia de las Naciones Unidas en Afganistán (UNAMA) atribuye únicamente el uno por ciento de las víctimas civiles a las fuerzas militares internacionales".
Así, ha afirmado que "los elementos antigubernamentales, y especialmente los talibán, muestran una continua falta de respeto por las vidas humanas, provocando más del 90 por ciento de las víctimas civiles en lo que va de año".
"Las fuerzas de la coalición permanecen comprometidas con la protección del pueblo afgano y trabajan con las fuerzas de seguridad afganas para reducir el número de víctimas civiles en las operaciones conjuntas", ha agregado la ISAF en su comunicado.
En este sentido, ha resaltado que "investiga de forma exhaustiva todos los informes creíbles sobre la muerte de civiles cuando las circunstancias tácticas lo permiten", y que lleva a cabo "revisiones para determinar las circunstancias específicas de cada suceso".
"Las fuerzas de la coalición coordinan constantemente sus esfuerzos con la comunidad internacional y Naciones Unidas para identificar las áreas de mejora en los procesos y los sistemas", ha recalcado.
"Estos esfuerzos han llevado a una relación de trabajo cercana con la UNAMA, el Servicio de Acción de Minas de la ONU y el Centro de Coordinación de Acción de Minas de Afganistán para lograr nuestro objetivo común de proteger a los civiles de los peligros de la guerra", ha remachado
En un informe presentado este lunes y enfocado especialmente sobre los ataques aéreos e incursiones nocturnas de los Ejércitos, AI ha denunciado que no se ha hecho justicia para las familias de los miles de afganos muertos durante dichas operaciones militares. La organización ha asegurado que "ni siquiera se han investigado ni castigado crímenes de guerra manifiestos".
El director del Programa Regional para Asia y Oceanía de AI, Richard Bennett, ha asegurado que ninguno de los 140 casos abordados en este informe, 'Unfinished Business', han sido enjuiciados por el Ejército estadounidense.
"Instamos al Ejército estadounidense a que investigue inmediatamente todos los casos documentados en nuestro informe, y todos los demás casos de muertes de civiles. Las víctimas y sus familias merecen justicia", ha afirmado.
ALGUNOS CASOS
Amnistía Internacional ha hecho hincapié en 10 casos específicos en los que las operaciones militares estadounidenses causaron la muerte de al menos 140 civiles, entre los que había mujeres embarazadas y al menos 50 niños. Además, ha denunciado que "muchos" de los 125 testigos entrevistados "nunca habían prestado declaración ante nadie hasta ese momento".
Ha denunciado además que no se haya enjuiciado a nadie por el ataque de las Fuerzas de Operaciones Especiales contra una vivienda en la provincia de Paktia en 2010 y las desapariciones forzadas, torturas y homicidios cometidos en los distritos de Nerkh y Maidan Shahr (provincia de Wardak) desde noviembre de 2012 hasta febrero de 2013, en los que, según ha asegurado la organización, existen indicios abundantes y de peso de crímenes de guerra.
Uno de los detenidos por las fuerzas estadounidenses en Nerkh a finales de 2012, Qandi Agha, explica en el informe cómo fueron las torturas a las que fue sometido a diario, como la aplicación que descargas eléctricas con la cabeza en un barril de agua.
"Cuatro personas me pegaban con cables. Me ataban las piernas y me pegaban en las plantas de los pies con un palo. Me daban puñetazos en la cara y patadas. Me golpeaban la cabeza contra el suelo", ha relatado.
El testigo indica también que en las sesiones de tortura participaron fuerzas estadounidenses y afganas y que cuatro de los ocho presos recluidos con él murieron bajo custodia estadounidense.
CRÍMENES DE GUERRA
Sin bien AI ha reconocido que según las leyes de la guerra, no todas las muertes de civiles ocurridas en un conflicto armado implican una infracción legal, también ha explicado que la existencia de datos que indiquen esto ha sido un acto "deliberado o indiscriminado, o parte de un ataque desproporcionado" hace que deban ser investigados.
Estos casos, han de tratarse "sin demora" y de manera "exhaustiva e imparcial" y derivar en un enjuiciamiento si se concluye que se violaron las leyes de la guerra.
"En muchos de los casos incluidos en el informe, el Ejército estadounidense o los portavoces de la OTAN anunciaron que se iba a abrir una investigación, pero no facilitaron más información sobre sus progresos o sus conclusiones", ha denunciado la organización.
La organización ha lamentado que estas investigaciones penales sean muy poco frecuentes en el país y que sólo conoce seis casos desde 2009 en los que se haya juzgado a personal militar estadounidense.
Además, ve al sistema de justicia militar estadounidense como "el principal obstáculo" para que se haga justicia a las víctimas afganas y sus familias, debido a que está "lleno de graves deficiencias".
"El conflicto de intereses es evidente", ha declarado la organización al explicar que este sistema es en una "autorregulación" que, en gran parte, se basa en las versiones de los propios soldados. "Al carecer de un ministerio fiscal independiente, los soldados y mandos deben informar por propia iniciativa de posibles violaciones de derechos humanos", ha indicado.
Ha añadido que la ausencia de independencia de los tribunales militares estadounidenses suscita "gran preocupación". "Es muy poco frecuente que se invite a los propios afganos a testificar en estos casos", ha explicado.