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India y Afganistán condenan el atentado en la ciudad paquistaní de Lahore

El primer ministro de India, Narendra Modi, y el presidente de Afganistán, Ashraf Ghani, han condenado el atentado perpetrado este domingo en un parque de la localidad paquistaní de Lahore, en el que han muerto al menos 69 personas y más de 300 han resultado heridas.
Modi ha llamado por teléfono a su homólogo paquistaní, Nawaz Sharif, para expresar sus condolencias, describiendo el ataque como un acto "cobarde", al tiempo que ha abogado por mantener "esfuerzos constantes" para combatir el terrorismo, tal y como ha recogido el diario paquistaní 'Dawn'.
Por su parte, Ghani ha extendido en un comunicado sus condolencias a las familias de las víctimas, al pueblo y al Gobierno de Pakistán, agregando que "la lacra del terrorismo no tiene fronteras y debe ser combatida a través de una mayor cooperación regional", según ha informado la agencia afgana de noticias Jaama Press.
Los primeros indicios apuntan a que la bomba contaba con rodamientos de metal, que hicieron las veces de metralla, por lo que se sospecha que el atentado pretendía causar el mayor número de víctimas y de forma indiscriminada. El Ejército ha sido ya desplegado en la zona, que ha quedado acordonada por las fuerzas de seguridad.
La autoría del atentado ha sido reclamada por el grupo talibán Jamaat-ul-Ahrar, que ha asegurado que ha ejecutado el ataque "contra los cristianos que celebraban la Pascua".
Jamaat-ul-Ahrar surgió como una escisión del grupo Tehrik-i-Taliban Pakistan (TTP), conocido como los talibán paquistaníes, debido a diferencias de algunos de los comandantes con la cúpula en torno a objetivos y operaciones.