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El ministro de Interior retira su dimisión al considerar que "complicaría la situación de seguridad"

El ministro de Interior de Libia, Fawzi Abdelali, ha retirado este martes su dimisión --que presentó el domingo para frenar las críticas del Congreso contra el Gobierno por su gestión de la ola de violencia que ha sacudido el país árabe en los últimos meses-- al considerar que la misma "complicaría la situación de seguridad" en Libia.
"Cuando presenté mi dimisión, pensé que estaría aliviando a mucha gente, pero parece que la misma complicaría aún más la situación de seguridad, por lo que he decidido retirarla", ha dicho Abdelali durante una rueda de prensa celebrada en Trípoli.
"Retiro mi renuncia y anuncio que estoy preparado para continuar mi misión", ha subrayado, según ha informado el diario 'The Libya Herald'. Asimismo, Abdelali ha criticado lo que ha descrito como "una guerra mediática feroz" contra su persona.
El pasado sábado, el presidente del Congreso Nacional, Mohamed Magarief, solicitó la comparecencia del ministro de Interior y del ministro de Defensa, Osama Juwaili, por su mala gestión de la crisis de seguridad. En concreto, los congresistas expresaron su preocupación por la profanación de lugares sagrados. A lo largo del fin de semana, han sido destruidos dos santuarios sufíes, uno en Trípoli y otro en Zlitan.
La agencia de noticias Reuters apuntó que el Ministerio del Interior autorizó el ataque contra el santuario capitalino, argumentando que se estaba practicando magia negra, algo que el Gobierno ya ha desmentido. Se cree que los ataques son responsabilidad de los grupos salafistas, representantes de la rama más conservadora del Islam, que consideran heréticos los santuarios sufíes.
En este sentido, Abdelali ha defendido la decisión de las fuerzas de seguridad de no enfrentarse abiertamente con los atacantes y ha sugerido que dichos grupos armados podrían superar en capacidad de fuego a las fuerzas de seguridad.
"Si tratamos el asunto a través de la seguridad, nos veremos obligados a usar las armas, y estos grupos tienen gran cantidad de ellas. No podemos ser ciegos ante esto. Estos grupos tienen mucho poder y son numerosos en Libia. No puedo entrar en una batalla perdida (contra ellos), para matar a gente sobre una tumba", ha dicho.
En este sentido, ha manifestado que depende de las organizaciones religiosas que se detengan las profanaciones. "Si todos los mausoleos de Libia son destruidos para evitar la muerte de una persona (en enfrentamientos con las fuerzas de seguridad), es un precio que estamos dispuestos a pagar", ha agregado, según ha recogido Reuters.
Además, Abdelali no ha culpado a ninguna organización de los ataques y se ha limitado a decir que han sido ejecutados "por grupos que tienen una ideología estricta del Islam y que creen que las tumbas y los mausoleos (sufíes) han de ser eliminados".