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Internet la llevó a la anorexia y la salvó de ella

Samira colgó sus imágenes demacrada en la red social Bebo. Foto: Daily Mailtelecinco.es
Las impresionantes imágenes que Samira colgó en Internet muestran a una adolescente acurrucada en su cama mostrando una cintura dolorosamente delgada y otra imagen en ropa interior que muestra su cuerpo terriblemente demacrado.
Según publica el diario Daily Mail, la joven cuenta que en ese momento comía muy poco y se sentía orgullosa de que una bolsa de patatas fritas le durará dos semanas. Además, afirma que disfrutaba de la sensación de hambre porque le recordaba que estaba perdiendo peso.
Samira tiene ahora 18 años, un peso saludable y ha suprimido las fotos de Internet. Por fin ha conseguido aceptar su cuerpo y ha presentado un estudio en la universidad de Newcastle sobre los peligros que Internet entraña para las adolescentes.
"Me convertí en una modelo para otras chicas"
La joven cuenta que con 12 años encontró sitios pro-anorexia en Internet, cuando ni siquiera había oído esa palabra. Samira cuenta que se sintió aliviada al descubrir que no era la única con ese problema y gracias a esos sitios aprendió trucos para engañar al médico y a su madre.
"No me costó mucho entrar en ese mundo, crear una cuenta en Bebo e incluso convertirme en una modelo para otras chicas para perder tanto peso," explica en el Daily Mirror.
"Odio compartido hacia nuestros cuerpos"
Internet une a estas jóvenes, "por un odio compartido hacia nuestros cuerpos y todos queríamos perder más peso. Las niñas se animaban unas a otras en línea diciendo: morir de hambre porque la perfección en está cerca ", cuenta Samira en el diario británico.
Después de sobrevivir a base de agua, chicle y patatas fritas trituradas comenzó la caída del pelo y los mareos, además de procesos bulímicos. Finalmente Samira aceptó su enfermedad, presionada por sus amigos y sus padres, y accedió a ingresar en un hospital para comenzar su dura recuperación.
Después de varios años de recaídas, con 16 años comenzó un auténtico avance en su recuperación. "Cuando publiqué mis fotos en Bebo y las chicas me contestaban que sentían envidia comencé a sentirme mal", cuenta. "Sin pensarlo más, he eliminado mi perfil y he decidido volver la espalda al mundo en favor de los anoréxicos", afirma. BQM