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Israel mantiene la "puerta abierta" a la paz si Abbas da marcha atrás o Hamás cambia su postura

La decisión de Abbas de cerrar un acuerdo de reconciliación con Hamás ha pillado por sorpresa al Gobierno israelí
Israel mantiene la "puerta abierta" a la reanudación de las conversaciones de paz si el presidente palestino, Mahmud Abbas, da marcha atrás en su acuerdo de reconciliación nacional con Hamás o si el Movimiento de Resistencia Islámica cambia su postura y abandona su objetivo de destruir al Estado israelí.
Así lo ha manifestado el embajador israelí en España, Alon Bar, en una entrevista concedida a Europa Press coincidiendo con el fin del plazo que israelíes y palestinos se habían dado para negociar un acuerdo de paz en el marco de las negociaciones con la mediación de Estados Unidos y que quedaron suspendidas la semana pasada después del anuncio del acuerdo para la formación de un gobierno de unidad entre Al Fatá y Hamás.
Según ha explicado, el Gobierno de Benjamin Netanyahu ha optado por suspender las conversaciones "para ver cómo se desarrolla la situación" después del acuerdo alcanzado por Al Fatá y Hamás y para "dejar claro" que no puede aceptar la presencia en el futuro gobierno palestino de un grupo considerado terrorista no solo por Israel, sino también por Estados Unidos y la UE.
Por ello, se ha dejado "la puerta abierta" a la reanudación de las conversaciones "con dos objetivos". Por un lado, ha indicado, que Abbas pueda "elegir entre negociar con Israel o alinearse con Hamás" y, por otro lado, para presionar tanto a nivel internacional como de los propios palestinos para que haya un "cambio dramático" por parte del Movimiento de Resistencia Islámica, que controla actualmente la Franja de Gaza.
"Si hay una declaración de Hamás de que abandona el terrorismo, que adopta los acuerdos (alcanzados hasta la fecha) y reconoce a Israel" entonces "eso es otra cosa", ha subrayado Bar. "Pero la inclusión en el gobierno palestino de Hamás si no hay un cambio de su posición hace imposible la continuación de las negociaciones", ha advertido.
MOMENTO CRUCIAL
"Estamos en un momento bastante crucial", ha subrayado el embajador, que ha lamentado "algunas medidas tomadas" por Abbas en las últimas semanas, incluida su decisión de pedir a la ONU la inclusión de Palestina en 63 organismos y tratados, "una medida congelada" durante las negociaciones.
Según Bar, el presidente palestino sabía las "repercusiones de su decisión" para las conversaciones. Para Israel, "sería muy complicado" seguir negociando con los palestinos en estas circunstancias", máxime cuando ya de por sí "son complicadas" y plantean "desafíos muy importantes para poder llegar a un acuerdo".
Por otra parte, ha reconocido que en Israel se han visto "de alguna manera sorprendidos" por el paso dado por Abbas de cerrar el acuerdo de reconciliación con Hamás en un momento en que las conversaciones de paz estaban al borde de la ruptura. "Israel no pensaba que iba a tomar esta decisión en este momento tan delicado", ha afirmado.
Según el embajador, la decisión de Abbas puede interpretarse como una búsqueda de "legitimidad" de cara a la celebración de las próximas elecciones palestinas pero también como un intento de enviar un "mensaje a Israel" con el fin de "lograr más concesiones" en las conversaciones.
"El Gobierno israelí quiere buscar una fórmula que permita reanudar las negociaciones y está dispuesto, como se ha hablado, a la liberación de algunos presos más y algún tipo de congelación parcial" pero los palestinos están intentando conseguir más, ha opinado. "La salida negociada es la única solución y debe ser también el interés palestino el buscarla", ha subrayado, admitiendo que aunque parece que los palestinos también lo quieren no puede ser "a precio de incluir a Hamás" en el gobierno.
Por otra parte, Bar ha admitido que ha habido un "debate interno" dentro del Gobierno de Benjamin Netanyahu y el primer ministro ha tenido que ir "navegando" entre los dos bandos. Sin embargo, la decisión de Abbas de acercarse a Hamás ha dejado "pocas armas al ala moderada", ha incidido.
Así las cosas, el embajador ha reconocido que existe el riesgo de una escalada de violencia si se abandonan las conversaciones de paz, como ha ocurrido en otras ocasiones, por eso Israel está "preocupado en buscar un horizonte político".
SIRIA Y EGIPTO
En cuanto a la situación en Siria, el embajador ha considerado que es "complicado sino imposible" que el presidente sirio, Bashar al Assad, pueda conseguir una "futura legitimidad" ante la comunidad internacional tras las elecciones del próximo 3 de junio que con toda probabilidad ganará.
Tras incidir en que actualmente "la oposición no tiene suficiente apoyo ni fuerza" sobre el terreno y resaltar el papel desempeñado por el partido-milicia chií libanés Hezbolá e Irán para decantar la balanza, ha dejado claro que "nunca ha sido del interés de Israel una victoria de Al Assad" apoyado por Teherán y Hezbolá.
Alon Bar también se ha referido a Egipto, donde a finales de mayo se celebrarán elecciones presidenciales en las que parte como favorito el exjefe del Ejército Abdelfatá al Sisi. El embajador ha reconocido que existe sintonía con el nuevo Gobierno egipcio respecto a la "identificación similar de las amenazas" pero no son "aliados políticos".
En este sentido, ha afirmado que "es importante para la estabilidad de Egipto el poder establecer un régimen con capacidad de dar soluciones a los problemas económicos y la estabilidad política del país". "Compartimos con todo el mundo el deseo de que después de lograr una estabilidad política puedan tener una transformación democrática y ojalá que lo puedan hacer", ha remachado.