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Josef Fritzl planeó durante años el secuestro de su hija

Josef Fritzl, el carcelero de Amstetten planeó durante al menos siete años el secuestro de su hija Elisabeth. La policía austriaca cree que Fritzl empezó a construir el zulo en 1978 cuando pidió un permiso a las autoridades para ampliar su vivienda familiar. Ahora, los agentes insisten en que actuó solo.
Fritzl solicitó un permiso a las autoridades competentes en 1978 para hacer una obra en su casa y ampliar la vivienda familiar. La policía defiende la hipótesis de que entonces, el secuestrador aprovechó para construir un sótano que no incluyó en los planos y que en 1984 sería el zulo de su hija Elisabeth.
Esta teoría avala la idea de que Fritzl estuvo planeando durante muchos años el secuestro de su propia hija. El calabozo tenía inicialmente 35 metros cuadrados. Cuando nació el cuarto hijo-nieto, decidió ampliarlo 20 metros más.
La policía austriaca da poco a poco más datos de la investigación. Los agentes continúan rastreando cada milímetro del escondite. Ahora se ha sabido que la puerta que daba acceso al zulo, que estaba oculta tras una estantería repleta de herramientas, pesaba 500 kilos. Además el que ha sido el hogar de Elisabeth durante más de dos décadas tenía otras ocho puertas. Todas controladas con un sistema eléctrico.
Aunque en un primer momento se pensó que Fritzl tuvo un colaborador , desde Austria, los responsables de la investigación insisten en que actúo sólo. Los agentes han destacado que la "gran capacidad física e intelectual" del secuestrador ha quedado comprobada al registrar el calabozo.
La adaptación
 Ahora toda la familia, Elisabeth, los seis hijos-nietos –el séptimo murió- y la abuela se encuentra en la clínica de Amstetten. Viven en 70 metros cuadrados vigilados continuamente por un equipo médico.
Los doctores han comentado que no tienen acceso a los medios de comunicación, aunque si ven películas y escuchan música. Hablan mucho entre sí y Elisabeth y los niños que nunca habían visto la luz llevan un ritmo muy lento.