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Juncker pide "no estigmatizar" a Grecia por las deficiencias en el control de su frontera

El presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, ha pedido este miércoles "no estigmatizar" a Grecia por las graves deficiencias detectadas en el control de su frontera exterior de la Unión Europea y ha advertido de que "no tiene sentido" discutir sobre la posibilidad de aislar a este país del espacio de libre circulación Schengen.
"No se trata de aislar a Grecia, como algunos dicen, eso no tiene sentido. Si nunca he contemplado un 'Grexit' (salida de Grecia) del euro, no es para contemplar ahora un 'Grexit' de Schengen", ha aseverado, en una intervención ante el pleno del Parlamento Europeo en Estrasburgo (Francia).
El Ejecutivo comunitario adoptó el martes un paquete de recomendaciones "correctivas" para que las autoridades griegas subsanen las "graves deficiencias" detectadas en el control y registro del flujo migratoria, en especial los demandantes de asilo que tratan de llegar a otros Estados miembros para solicitar la protección internacional.
Si los Estados miembros ratifican estas recomendaciones, probablemente en los próximos días, se dará un plazo de tres meses a Atenas para cumplir con las directrices y, si no se cumplen o no tienen el resultado esperado, se abrirá la puerta a activar el proceso para prorrogar hasta dos años los controles en las fronteras interiores que ya aplican de manera temporal varios Estados miembros
Así las cosas, Juncker ha lamentado que se "olviden rápidamente" las muestras de solidaridad y los esfuerzos de salvamento que están demostrando los griegos para atender a los miles de inmigrantes que llegan a sus costas; al tiempo que ha expresado la voluntad de Bruselas de asistir a las autoridades para "corregir los fallos de su sistema" y reforzar su control y seguridad en la frontera.
La crisis de refugiados y los problemas de la Unión Europea para hacer frente a la presión migratoria estará en la agenda de los jefes de Estado y de Gobierno en la cumbre del 18 y 19 de febrero.
Por ello, el exprimer ministro luxemburgués ha avisado de que "todo está dicho ya, pero queda mucho por hacer" y ha reiterado su llamamiento a los Estados miembros para que apliquen los acuerdos cerrados a Veintiocho hasta la fecha, incluido el plan de acción por el que se prometieron 3.000 millones de euros en ayuda a Turquía a cambio de que frene el paso de refugiados.
"Por el momento, no hay nada en nuestra actuación colectiva de lo que sentirse orgullosos", ha lamentado Juncker, para quien la crisis de refugiados "se está transformando, cada vez más" en una crisis de la UE, "en la que falta más Unión".
Además de la puesta en práctica de las políticas acordadas, ha añadido, es necesario reforzar la política de retorno para que "quede claro para todos" que la Unión Europea va a intensificar sus esfuerzos para que los inmigrantes irregulares sin derecho a protección internacional serán "devueltos rápidamente".