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La Justicia Electoral admite problemas en la identificación por huella dactilar

El presidente del Tribunal Superior Electoral (TSE) de Brasil, Dias Toffoli, ha admitido que la identificación biométrica, el nuevo sistema que usa la huella dactilar para votar, está teniendo problemas y provocando importantes colas en las ciudades que lo han adoptado para las elecciones que tienen lugar en Brasil este domingo.
En rueda de prensa, Toffoli ha dicho que los retrasos no son generalizados y no deben afectar al recuento de votos, aunque ha evitado comprometerse con una hora para el anuncio oficial del resultado electoral. Normalmente, la votación acaba a las 17.00 horas y alrededor de las 20.00 horas se conocen los resultados.
Los principales problemas están ocurriendo en algunos colegios electorales de Niterói, situada en los alrededores de Río de Janeiro, y en Teresina y otras ciudades del estado de Piauí, donde hay electores que están volviendo a casa sin votar. La espera en algunos casos es de más de tres horas.
El atraso se produce porque los lectores de algunas urnas electrónicas no detectan la huella dactilar. A partir de ahí pueden hacerse ocho intentos. Si aún así la máquina no funciona, el presidente de la mesa electoral tiene que acceder al sistema con una contraseña, desbloquearlo y proceder al voto de la manera tradicional.
Toffoli ha explicado que en parte los retrasos se deben a que la legislación impide que el personal de las mesas electorales ayude a los votantes tomándoles la mano o el dedo. Además, ha restado importancia a las esperas y ha comparado la implementación del sistema biométrico con un coche recién comprado, con el que el que aún hay que familiarizarse.
Pero los problemas con el sistema biométrico no se limitan al momento de votar. En Niteroi, por ejemplo, deberían votar este domingo 254.433 personas, pero en realidad deberían ser 55.285 más. El motivo es que el 20 por ciento del electorado no registró su huella dactilar previamente, por lo que no podrán elegir a sus candidatos.
Aunque el voto electrónico está en vigor en Brasil desde las elecciones de 1996, la identificación por huella dactilar es una novedad de este año que se ha implantado en algunas ciudades. De momento son 762 municipios y 21,6 millones de votantes, lo que representa el 15 por ciento del electorado.