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Kerry respalda la solución basada en dos estados y niega que considere a Israel un régimen de Apartheid

El secretario de Estado de Estados Unidos, John Kerry, reitera su respaldo a la creación de un Estado palestino que conviva junto a un "Estado judío con su seguridad garantizada" y ha negado que considere que Israel sea un régimen de Apartheid.
"Israel es una democracia vibrante y no creo, ni he dicho nunca ni en privado ni en público, que sea un estado de Apartheid o que pretenda convertirse en uno", ha dicho, según un comunicado publicado por el Departamento de Estado.
"No permitiré que mi compromiso con Israel sea cuestionado por nadie, especialmente por motivos partisanos o políticos, por lo que quiero ser muy claro respecto a lo que creo y a lo que no creo", ha recalcado.
En este sentido, ha resaltado que ha pasado "innumerables horas" trabajando con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y su ministra de Justicia, Tzipi Livni, "en el futuro que Israel no sólo quiere, sino que también merece".
"Quiero ver una solución basada en dos estados que resulte en un Estado judío seguro y un Estado palestino próspero, y he trabajado para ello", ha dicho.
"En el largo plazo, un estado unitario binacional no puede ser el Estado judío democrático que Israel merece ni un estado próspero con derechos totales que los palestinos merecen", ha remachado.
Las palabras del secretario de Estado han llegado días después de que el portal The Daily Beast informara de que, durante un encuentro a puerta cerrada con la Comisión Trilateral, advirtiera de que Israel se arriesgaba a convertirse en "un estado de Apartheid" si no lograba un acuerdo de paz con los palestinos.
Kerry ha sido duramente criticado por algunos sectores ultranacionalistas israelíes, que consideran que sus esfuerzos en pro de un acuerdo de paz minan el estatus y la seguridad de Israel.
La semana pasada, el presidente estadounidense, Barack Obama, señaló que podría ser necesaria una "pausa" en las conversaciones de paz entre palestinos e israelíes tras el acuerdo de reconciliación alcanzado entre Al Fatá y el Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás).
El Gobierno israelí ha anunciado su decisión de suspender las conversaciones de paz con la Autoridad Palestina en respuesta al acuerdo de reconciliación, al considerar que no puede seguir hablando con una administración en la que está involucrada una "organización terrorista", en referencia a la formación islamista.
El pacto entre Hamás y la OLP contempla la creación de un gobierno de unidad en un plazo de cinco semanas y la celebración de elecciones seis meses después.