Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Kim Jong Un se ofrece a "mejorar las relaciones" con Seúl y pide gestos al país vecino

El dirigente de Corea del Norte, Kim Jong Un, ha mostrado en su mensaje de Año Nuevo su voluntad para "mejorar las relaciones con Corea del Sur", si bien al mismo tiempo también ha cuestionado el compromiso de Seúl y le ha culpado de contribuir a la "desconfianza" mutua.
"Estamos dispuestos a mantener conversaciones de una forma abierta con todo aquel que quiera la paz y la unificación", ha dicho Kim, durante un mensaje de media hora en el que no ha aludido en ningún momento al programa armamentístico norcoreano.
Las dos Coreas firmaron en agosto un acuerdo para rebajar la tensión tras la explosión de una mina cerca de la frontera y Kim ha pedido al Gobierno surcoreano que cumpla con sus compromisos. En este sentido, le ha instado a abstenerse de cualquier iniciativa que pueda añadir más tensión y ha reclamado un tono "conciliador".
El mensaje no ha incluido ninguna alusión sobre una posible cumbre bilateral y, desde el Sur, la reacción ha sido contenida. El Gobierno surcoreano ha reiterado que está dispuesto a retomar el diálogo de cara a una reunificación de la península, según la agencia de noticias Yonhap.
UNA "POTENCIA"
Sin mencionar la carrera nuclear y armamentística emprendida por Pyongyang, Kim sí ha subrayado la importancia de avanzar para que Corea del Norte sea una "potencia económica" y pueda, entre otras cuestiones, "mejorar el nivel de vida" de su población.
Con miras a este nuevo empuje, el Partido de los Trabajadores celebrará en mayo su primer congreso en más de tres décadas. Kim previsiblemente revelará en este histórico foro nuevas directrices políticas, si bien por el momento el dirigente norcoreano evita adelantar nada del "glorioso" acontecimiento.