Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Lapidan a un hombre en Somalia por cometer adulterio

A tiros y a pedradas. Las imágenes de este vídeo (de gran dureza) muestran la justicia islámica más extrema. Los dos hombres, ejecutados ayer en Somalia, habían sido condenados por una una milicia islamista radical que aplica la sharia sin ninguna piedad.
El primero de ellos estaba acusado de asesinato. Se le condenó a pena de muerte y fue fusilado. El segundo reo era un posible adúltero, un delito castigado con la lapidación. Tras enterrar casi todo su cuerpo, los habitantes del pueblo de Afgoye le apedrearon hasta la muerte.
Y es que en este territorio del este de África se ha impuesto el crimen como castigo. Ejecuciones, flagelaciones y amputaciones. Condenas salvajes que los clérigos radicales imponen en sus dominios.
También han fustigado a una joven de 15 años, la que supuestamente mantuvo relaciones ilegales con el lapidado. Su castigo: 100 latigazos.
Somalia es un estado fallido, sin gobierno estable desde 1991. La mentalidad feudal cohabita con la alta tecnología ya que, según la CIA, en 2007 había casi 100.000 conexiones a Internet y 600.000 teléfonos móviles en la zona. Los grupos armados son los dueños de los recursos naturales.
Parte de su territorio está controlado por milicias apoyadas por Al Qaeda que se basan en una ley islámica tan radical que prohíbe el cine, el baile e incluso las bodas. En los últimos meses se han producido varios casos de ejecuciones y amputaciones en las regiones que controlan.