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Líbano cumple dos años de vacío en la Presidencia, en medio de las disputas sobre la sucesión

Líbano cumple este año dos años de vacío en la Presidencia, después de que Michel Suleiman abandonara el cargo al final de su mandato el 25 de mayo de 2014 y de que las disputas entre los partidos políticos hayan impedido un acuerdo sobre su sucesor.
Desde entonces, el Parlamento ha celebrado casi 40 sesiones para intentar elegir un presidente, si bien todas ellas han sido aplazadas debido a la falta de quórum debido a la falta de un acuerdo previo a la votación.
El boicot ha estado encabezado principalmente por los parlamentarios del Movimiento 8 de Marzo, que argumentan que sólo votarán cuando haya un acuerdo cerrado para elegir a su candidato, el líder del Movimiento Patriótico Libre, Michel Aoun.
Sin embargo, Aoun cuenta con la oposición del Movimiento 14 de Marzo, cuyo líder, el exprimer ministro Saad Hariri, ha apostado en los últimos meses por la candidatura del líder del Movimiento Marada, que pertenece también al Movimiento 8 de Marzo.
El nombre de Franjieh salió a la palestra en diciembre a raíz de un encuentro celebrado en París con Hariri, quien hasta entonces había respaldado la candidatura del líder de Falanges Libanesas, Samir Geagea.
En respuesta, Geagea decidió apoyar a Aoun, desencadenando críticas a Hariri por mantener su respaldo a Franjieh pese a que los principales partidos cristianos del país se habían unido en torno al antiguo comandante, quien fue primer ministro entre 1988 y 1990.
El sistema político libanés contempla que la Presidencia del país debe ser ocupada por un cristiano, mientras que el primer ministro debe ser suní y el presidente del Parlamento, chií.
La falta de acuerdo sobre el sucesor de Suleiman ha llevado al país a sufrir el vacío presidencial más largo en su historia, si bien la situación no ha derivado en un conflicto armado, tal y como ocurrió en 1988 y en 2008.
En las dos ocasiones anteriores, las diferencias a la hora de seleccionar al presidente se saldaron con acuerdos regionales, una opción que parece distante en estos momentos debido a la inestabilidad que sufre Oriente Próximo.
EL VACÍO DE 2007 Y LA LLEGADA DE SULEIMAN
La última crisis presidencial libanesa tuvo lugar en 2007, y se extendió durante seis meses tras el fin del mandato de Emile Lahud el 24 de noviembre, tras lo que ambas coaliciones fracasaron a la hora de elegir a un sucesor.
La crisis se volvió violenta en mayo de 2008, cuando milicianos de Hezbolá se hicieron con el control de parte de la capital, Beirut, y se enfrentaron a milicianos del Partido Socialista Progresista en la región de Chuf. Asimismo, hubo enfrentamientos en Trípoli.
Los combates estallaron tras la decisión del Gobierno de Fuad Siniora --miembro del Movimiento 14 de Marzo-- de desmantelar la red de telecomunicaciones de Hezbolá y de despedir al jefe de la seguridad del aeropuerto de Beirut, cercano al partido-milicia.
Los enfrentamientos se saldaron con la muerte de 80 personas y llegaron a su fin con el Acuerdo de Doha, según el cual Suleiman llegó a la Presidencia y se formó un Gobierno de unidad en el que el Movimiento 8 de Marzo contó con poder de veto.
LA CRISIS DE 1988 Y EL ACUERDO DE TAIF
Sin embargo, la violencia en 2008 fue mucho menor que la registrada en la crisis de 1988, durante los últimos coletazos de la guerra civil libanesa, cuando el Parlamento no logró elegir a un sucesor de Amin Gemayel, quien reemplazó al primer ministro, el suní Salim al Hoss, por Aoun, entonces comandante del Ejército, para que encabezara un gobierno militar de transición hasta la celebración de elecciones presidenciales.
Gran parte de la comunidad cristiana respaldó al Gobierno de Aoun, mientras que los musulmanes apoyaron mayoritariamente a Al Hoss, quien contó con el respaldo de Siria, lo que llevó a Aoun a lanzar una 'Guerra de Liberación' contra las fuerzas sirias en marzo de 1989. Los combates provocaron cientos de muertos y heridos.
La situación llegó a su fin con el acuerdo de Taif, firmado en octubre de 1989, que puso fin a la guerra civil y que introdujo importantes enmiendas a la Constitución del país. Tras ello, René Muawad fue elegido presidente, poniendo fin al primer vacío presidencial en el país desde su independencia.
Muawad, quien ascendió al poder el 5 de noviembre de 1989, fue asesinado 17 días después en un atentado con coche bomba en Beirut después de participar en los actos por el Día de la Independencia.
Hasta la fecha no se ha llevado a cabo una investigación concluyente. Muawad fue sucedido el 24 de noviembre por Elías Hraui, quien ocupó la Presidencia hasta 1998, cuando fue sucedido por Lahud.