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Londres rechaza compensar con dinero a las víctimas del conflicto norirlandés

El ministro británico para Irlanda del Norte, Shaun Woodward, consideró hoy inapropiada la concesión de una compensación de 12.000 libras (unos 12.840 euros) a todas las familias de las víctimas de la violencia, incluidas aquellas que pertenecían a grupos paramilitares.
La propuesta, que ha provocado una agria polémica entre la víctimas de la provincia, está recogida en un documento elaborado por el llamado Grupo de Consulta sobre el Pasado, cuyos portavoces son el antiguo primado protestante de la Iglesia de Irlanda Robin Eames y el ex vicepresidente del Comité de la Policía norirlandesa, el católico Denis Bradley.
El texto, de 190 páginas, incluye hasta 30 recomendaciones sobre cómo abordar la herencia de casi cuatro décadas de conflicto sectario en la provincia y cómo indemnizar a las familias de más de 3.000 fallecidos.
En declaraciones a la cadena británica BBC, Woodward opinó hoy que "aún no es el momento adecuado" para reconocer la situación de las familias con un pago económico.
"No obstante, he decido dar luz verde al informe, ya que hay muchas otras cuestiones que me gustaría considerar. No creo que vaya a recomendar que sigamos adelante con la cuestión de los pagos", añadió el ministro.
Entre las propuestas recogidas en el texto destaca el establecimiento de una Comisión Independiente de Herencia que, con un presupuesto de 100 millones de euros y durante un periodo de cinco años, desarrollará proyectos de reconciliación.
También se creará una Unidad de Revisión e Investigación que sustituiría al Equipo de Investigaciones Históricas, creado en 2005 por el Gobierno de Londres para resolver más de 1.800 asesinatos todavía pendientes perpetrados en la provincia durante el conflicto.
El informe recomienda que no se inicien más investigaciones judiciales públicas, del estilo, por ejemplo, de las indagaciones sobre el Domingo Sangriento, que, después de diez años de proceso, aún no ha producido un informe final y su coste alcanza varios millones de euros.
En el llamado Domingo Sangriento, ocurrido en 1972, catorce personas murieron por los disparos de paracaidistas británicos durante una marcha a favor de los derechos civiles en la localidad norirlandesa de Londonderry.