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MSF dice que la UNMISS "incumplió su mandato" durante un ataque a un centro de protección de civiles

La organización no gubernamental Médicos Sin Fronteras (MSF) ha asegurado este miércoles que Misión de Naciones Unidas en Sudán del Sur (UNMISS) "incumplió su mandato" de proteger a los residentes en un centro de protección de civiles (PoC) atacado en febrero en la ciudad de Malakal.
En su informe, la ONG ha indicado que el ataque tuvo lugar "a pesar de la fuerte presencia de efectivos militares" en el lugar, recordando que se saldó con entre 25 y 65 muertos, más de cien heridos y más de 30.000 desplazados.
Asimismo, ha dicho que más de 3.700 refugios, es decir, un tercio de los alojamientos del campo, fueron arrasados por las llamas.
"La normativa de seguridad de Naciones Unidas impidió su intervención durante una corta pero aun así muy aguda emergencia, en la que las necesidades eran mayores y en la que se podían haber evitado muchas muertes", ha resaltado en su comunicado.
En este sentido, ha recalcado que "la UNMISS no adoptó ninguna acción inmediata cuando los enfrentamientos se iniciaron el 17 de febrero y cuando, más tarde, un grupo externo fuertemente armado atacó el PoC".
"Nuestra investigación muestra que la UNMISS no cumplió con su mandato de protección de la población civil tal y como se estableció en el Consejo de Seguridad", ha explicado la directora de operaciones de MSF, Raquel Ayora.
"Antes del ataque, no pudieron evitar la entrada de armas en el campo, eligieron no intervenir cuando el enfrentamiento inicial comenzó y cuando el ataque llegó desde el exterior fueron extremadamente lentos para repelerlo", ha añadido.
En este sentido, MSF ha puntualizado que los PoC "son lugares singulares e incómodos para la UNMISS", afirmando que "es evidente que uno de sus objetivos subyacentes es cerrar Malakal y trasladar a la población lejos del centro".
DENUNCIA LAS CONDICIONES EN EL CENTRO
Así, ha denunciado que la misión de la ONU "se muestra contraria a mejorar las penosas condiciones de vida en el centro y a poner en marcha medidas que mejorarían la seguridad en el interior del PoC".
La ONG ha recalcado que, en estos momentos, el espacio disponible por persona es de un tercio en comparación con los estándares mínimos internacionales, añadiendo que hay problemas en la distribución de asistencia y agua y denunciando que "los actos de violencia sexual son habituales en el campo".
Una encuesta realizada por MSF revela que más del 80 por ciento de las personas desplazadas se sienten inseguras en el PoC, si bien citan la inseguridad fuera del campo como razón principal para no abandonar el lugar.
"Los PoC continúan siendo una solución sólo parcialmente eficaz para cubrir las graves necesidades de protección de la gente", ha explicado Ayora.
"Hasta que haya una alternativa más segura o mejor, los PoC no pueden ser desmantelados y las necesidades de protección y asistencia deben ser identificadas y cubiertas", ha agregado.
Por ello, ha señalado que "la UNMISS y todas las agencias humanitarias deben aprender la lección de este fallo colectivo y deben tomar medidas concretar para asegurar que, en el caso de nuevo ataque o episodios de violencia en el PoC, se adoptarán decisiones diferentes".
Por último, MSF ha pedido a la ONU que publique los resultados de sus investigaciones en torno al ataque y ha insistido en que las organizaciones que trabajan en el PoC de Malakal deben "revisar y adaptar" sus planes de contingencia.