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MSF denuncia el "catastrófico fracaso" de la UE en la respuesta a las necesidades de los refugiados

Un informe de la ONG recoge carencias y abusos en la peligrosa ruta emprendida en 2015 por más de un millón de personas
Médicos Sin Fronteras (MSF) ha denunciado en un informe la "carrera de obstáculos" a la que se han enfrentado cientos de miles de inmigrantes y solicitantes de asilo para llegar a Europea y ha reprochado a la UE su "catastrófico fracaso" en la atención de estas personas, abocadas a nuevas necesidades.
El informe 'Carrera de obstáculos hacia Europa' repasa un año que, para MSF, "será recordado como el año en el que Europa fracasó de forma catastrófica a la hora de asumir sus responsabilidades y responder a las necesidades urgentes de asistencia y protección de más de un millón de hombres, mujeres y niños".
El 84 por ciento de estas personas huían de países en guerra --un 49 por ciento de Siria--, mientras que una cuarta parte eran menores de edad. MSF considera que la respuesta de los gobiernos europeos a este flujo migratorio sin precedentes --salvo "excepciones notables"-- ha contribuido a empeorar la crisis, así como la salud y el bienestar de estas personas.
"La falta de alternativas legales y seguras, las vallas de alambre de espino, los pasos fronterizos cerrados caprichosamente, las condiciones de acogida miserables e inhumanas y los complicados y cambiantes procedimientos de registro han agravado las ya de por sí miserables condiciones impuestas a las miles de personas que escapan de la guerra, la pobreza y la opresión", ha lamentado la ONG.
LA RUTA
El primer 'obstáculo' en esta particular carrera por la seguridad comienza en el mar, bien en el Mediterráneo o en el Egeo. Inmigrantes y solicitantes de asilo se embarcan en peligrosos viajes que se cobraron en 2015 más de 3.700 vidas y ante los que MSF desplegó una operación de rescate sin precedentes.
"Es cierto, sabíamos que podíamos morir en el mar, pero fue nuestra elección", explicó una mujer eritrea al ser rescatada en julio del año pasado por un barco de MSF. Esta mujer contó cómo en Trípoli --"el peor lugar del mundo"--, eran tratados "como animales" y las mujeres servían para "saciar la lujuria".
Quienes logran llegar a costas europeas se topan con unas "pobres" condiciones de acogida y desinformación. La ONG ha puesto como ejemplo la situación de Grecia, donde "no se ha establecido un sistema de recepción adecuado y humano" e incluso se ha limitado la colaboración de las agencias humanitarias.
Los propios refugiados han denunciado esta situación, como una mujer siria que apenas se podía creer estar viviendo en esas condiciones tras haberlo tenido todo en su país de origen. "Yo trabajaba de profesora y mi marido es contable. Míranos ahora. Esto es inhumano", lamentó.
La situación se repite en Italia, donde MSF también denuncia irregularidades en la respuesta a las necesidades médicas y humanitarias y pone como ejemplo el relato de un médico en Sicilia, impotente por la situación en que se vio Fatima, una mujer que sufrió la mutilación genital durante su largo viaje por el desierto.
"Avisamos a las autoridades y pedimos que trasladaran a Fátima a un centro especializado, pero no recibimos respuesta. La larga espera en el abarrotado centro de Pozzallo terminó de desestabilizar su salud mental y hubo que transferirla a un centro psiquiátrico".
REGISTRO Y TRÁNSITO
La ruta de los refugiados hacia el centro de Europa también incluye el registro, un proceso "lento" en los países de entrada que, en el caso de las islas griegas, ha dejado varadas a miles de personas en la "miseria más absoluta" si la meteorología empeoraba.
El coordinador del proyecto de MSF en la isla de Lesbos criticó las largas colas de las que los refugiados ni siquiera podían salirse, independientemente del tiempo que hiciera. "Hemos visto a muchas mujeres embarazadas y niños haciendo cola durante días en el barro, empapados sin nada con qué protegerse de la lluvia, muchos de ellos apenas con una camiseta", explica en el informe.
MSF prosigue su repaso denunciando los efectos de las "caprichosas políticas fronterizas" a las que se han enfrentado quienes no quieren esperar en Grecia o Italia y prefieren seguir su ruta hacia el centro de Europa, con la zona de los Balcanes como epicentro de una sucesión de muros y trabas.
La ONG ha subrayado que las decisiones "unilaterales e irresponsables" adoptadas por algunos gobiernos al cerrar o abrir la frontera de forma "abrupta" han provocado estrés, desvíos masivos de multitudes y, en definitiva, una redistribución del flujo hacia "rutas más peligrosas, miserables y caras".
En este sentido, MSF ha criticado que la gran mayoría de las enfermedades tratadas se habrían evitado si se hubiese establecido un paso seguro y unas condiciones de acogida adecuadas. En Serbia, por ejemplo, ocho de cada diez pacientes presentaban cuadros médicos derivados de los efectos del viaje como infecciones respiratorias, traumatismos o afecciones osteomusculares, entre otros.
MENSAJE DE FUTURO
La responsable de Operaciones en el Mediterráneo, Paula Farias, ha reprochado la "obstinación" de la UE "en las política de disuasión" y la "caótica respuesta" a las necesidades de quienes huyen, toda vez que han contribuido a empeorar las condiciones de miles de personas en una situación "vulnerable".
Para Farias, es hora de "hacer balance, asumir responsabilidades y aprender de los errores", algo con lo que ha coincidido la asesora humanitaria sobre desplazamiento Aurelie Ponthieu. "Durante 2015, los Estados europeos han tratado de encontrar políticas que protegieran sus fronteras de personas que llegaban a ellas en situación de extrema vulnerabilidad. Esperamos que en 2016 ya no sea necesario proteger a estas personas de las políticas europeas", ha apuntado Ponthieu.
La asesora ha anticipado "a ciencia cierta" que miles de personas seguirán "arriesgando sus vidas" en el año recién iniciado, por lo que considera que es momento de que los gobiernos europeos "dejen de jugar con las vidas y la dignidad de estas personas".
El informe reclama la creación de "canales seguros y legales para las personas que buscan asilo", así como una ampliación de los actuales protocolos en materia de reunificación familiar, visados humanitarios o reasentamiento. Europa, añade, "debe dejar de considerarse a sí misma como una fortaleza y adoptar un enfoque de acogida que atienda las necesidades y vulnerabilidades específicas de las personas que llegan a la frontera".
Por otra parte, MSF insta a crear un mecanismo de búsqueda y rescate "ambicioso" que contemple la búsqueda "proactiva" de embarcaciones "tan cerca de los puntos de salida como sea posible", al tiempo que ha abogado por unos "procedimientos de desembarque humanitarios".
La ONG propone también la puesta en marcha de un sistema de asilo común "que funcione", invirtiendo "con más ambición" en los planes de reubicación y en la creación de "pasos seguros". El mensaje incluye, además, una mención expresa a la responsabilidad directa de las autoridades, que deben "poner fin a los actos de violencia y los abusos".