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MSF denuncia que el "efecto dominó" ha dejado a miles de personas atrapadas en Grecia y los Balcanes

La ONG Médicos Sin Fronteras (MSF) ha alertado de que hay miles de personas atrapadas en Grecia y los Balcanes por la repentina imposición de restricciones fronterizas en distintos países, un "efecto dominó" que ha creado una situación "insostenible" y que, a pesar de los llamamientos, amenaza con ir a peor.
Tras la aplicación de controles por nacionalidades en noviembre de 2015, el pasado fin de semana las autoridades de Maceconia, Serbia, Croacia, Eslovenia y Austria pusieron en marcha nuevas medidas con las que regular el flujo de inmigrantes y refugiados que atraviesan su territorio.
Los afganos --el 30 por ciento de quienes llegan a Grecia-- no tienen permiso para cruzar la frontera entre Grecia y Macedonia ni entre Macedonia y Serbia. De hecho, según MSF, este martes unas 60 personas han sido devueltas desde Serbia bajo el argumento de que tienen que registrarse en Macedonia.
Terminan así en tierra de nadie, sin apenas acceso a organismos de ayuda como el Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (ACNUR). Sin información y sin apenas ayuda quedan "completamente expuestos a sufrir episodios de violencia y abusos", ha advertido MSF en un comunicado.
La asesora humanitaria de MSF sobre desplazamientos, Aurelie Ponthieu, ha recordado las "consecuencias humanitarias" de este "efecto dominó" y ha denunciado que los gobiernos, lejos de resolver los actuales problemas, "continúan inventando nuevos y arbitrarios criterios" de control fronterizo.
Su "único objetivo" es el de reducir el flujo de personas y "lo hacen además a cualquier precio, sin compromiso alguno con las necesidades humanitarias", ha lamentado Ponthieu. "El fracaso de los gobiernos europeos para encontrar respuestas colectivas y humanas sólo está provocando caos, arbitrariedad y discriminación", ha agregado.
Las instalaciones de Grecia están ya saturadas y la situación, que ya es "insostenible", "sólo puede empeorar en los próximos días", en opinión de la coordinadora de MSF en este país, María Elisabeth Ingres, que teme incluso un "colapso" del sistema de recepción en sólo ocho días.
"Grecia tiene la capacidad de albergar unas 3.700 personas, de las cuales sólo mil plazas son para gente en tránsito. El Gobierno está construyendo dos campos fuera de Atenas y de Tesalónica, pero no está claro cómo se van a gestionar", ha explicado.
MALOS TRATOS
Los equipos de MSF han sido testigo este martes de malos tratos por parte de la Policía griega en Polykastro, cerca de la frontera con Macedonia. Refugiados afganos, entre ellos niños, se oponían a ser conducidos a la fuerza a un autobús que los llevaría de vuelta a Atenas.
Para la ONG, este incidente no es un caso único, sino "otro ejemplo inaceptable del aumento de la violencia". En Serbia, MSF ha detectado un aumento de los pacientes que denuncian abusos a manos de traficantes o fuerzas de seguridad y en la frontera entre Grecia y Macedonia ha tratado a más de cien personas con heridas consistentes con los malos tratos, entre las que se incluyen mordeduras de perros de la Policía macedonia.