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MSF denuncia el saqueo de sus instalaciones en Bentiu

La ONG Médicos Sin Fronteras (MSF) ha denunciado el saqueo de sus instalaciones en la ciudad sursudanesa de Bentiu, lo que pone en peligro la asistencia de la organización a la población afectada por los combates entre las tropas del Gobierno y los rebeldes simpatizantes del exvicepresidente Riek Machar.
Los medios locales han informado este viernes de que el Ejército ha recuperado el control de Bentiu, capital del estado de Unidad, tras la retirada de las fuerzas sublevadas. Los combates han causado en la zona una situación de caos en el marco de la cual se produjo el saqueo de las instalaciones de MSF, ocurrido el jueves.
"Es inaceptable que una de las pocas organizaciones humanitarias que aún prestaba asistencia humanitaria a la población de Bentiu haya sido saqueada", ha lamentado el coordinador de la ONG en el país, Raphael Georgeu, en un comunicado. La organización médica proporciona asistencia a desplazados y heridos y el asalto compromete su actividad.
MSF ha hecho un llamamiento a las partes en conflicto para que garanticen "la integridad de las estructuras sanitarias", así como "el acceso de las comunidades afectadas a los servicios de salud" y que todos los pacientes, "independientemente de su procedencia y origen étnico", puedan llegar a los centros médicos.
MSF, activa en Bentiu desde 2010, ofrecía tratamiento contra la tuberculosis, el sida y la desnutrición, pero el estallido del conflicto ha hecho de los cuidados postoperatorios y la atención primaria a los desplazados su "prioridad". La ONG "no podrá retomar las operaciones en la zona hasta que la seguridad de nuestros pacientes, del personal y de las instalaciones esté garantizada", ha advertido Georgeu.
El responsable de la organización ha alertado de que en Bentiu y sus alrededores "hay miles de personas sin acceso a agua potable, sin alimentos y sin atención sanitaria". Unas 10.000 personas han tenido que huir desde Bentiu en dirección a la localidad de Leer, a tres horas y media de distancia, para escapar de la violencia.