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MSF denuncia el ataque contra la población de Bouca y muestra su preocupación por los enfrentamientos

Médicos Sin Fronteras (MSF) ha denunciado el ataque "deliberado" que ha sufrió la población de República Centroafricana el pasado lunes en Bouca, en el norte del país y ha mostrado su preocupación por los continuos enfrentamientos entre los grupos leales al derrocado presidente François Bozizé y el grupo rebelde Séléka.
La organización ha informado de la atención que tuvo que realizar a 26 heridos por machete y arma de fuego, entre los cuales había ocho mujeres y seis niños. Además ha asegurado a través de un comunicado que sus hospitales en las localidades de Bossangoa, Batangafo y Paoua han registrado un aumento constante de víctimas de ataques violentos a lo largo de las últimas semanas.
Según MSF el epicentro de la violencia tuvo lugar el lunes en Bouca, situada a 325 kilómetros al norte de la capital, cuando un grupo de hombres armados leales al expresidente François Bozizé irrumpió en la población, retirándose poco antes de que el grupo rebelde Séléka se hiciera de nuevo con el control del pueblo.
La organización se ha mostrado "profundamente preocupada" y ha denunciado ataques y "atrocidades" perpetradas contra la población civil por ambos contendientes y ha informado de ejecuciones sumarias y casas incendiadas. MSF también ha hecho referencia a la "virulenta retórica sectaria", que podría llevar a un recrudecimiento de la violencia.
"Estamos tremendamente preocupados ante la posibilidad de que haya una nueva escalada de violencia en todo el país y de los ataques que podrían sucederse como represalia", ha asegurado el coordinador de proyectos de MSF en República Centroafricana, Sylvain Groulx.
"La consecuencia inmediata de esta nueva ola de violencia en Bouca es que a día de hoy hay más familias expulsadas de sus casas. Muchos se han visto forzados a esconderse en el bosque, lo cual les hace más vulnerables a las picaduras de los mosquitos y, por lo tanto, a contraer la malaria, una de las enfermedades más comunes y letales en el país", ha denunciado Groulx.
MSF ha mostrado su preocupación por las informaciones recibidas en los últimos días sobre ataques al personal sanitario y a trabajadores humanitarios y ha condenado "enérgicamente" el asesinato de dos trabajadores de ACTED el pasado sábado en Bossangoa.