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Malasia deporta a China un centenar de sospechosos por una trama de fraude en telecomunicaciones

Un total de 97 sospechosos de fraude de telecomunicaciones han sido deportados este sábado desde Malasia, donde habían sido detenidos el pasado mes de marzo, a China. Entre ellos, se encuentran una treintena de taiwaneses, lo que ha provocado la ira de Taipei, que ha presentado una queja formal ante Malasia por haber permitido dicha deportación.
Los sospechosos están involucrados, según explica la agencia china de noticias Xinhua, en un caso de fraude transnacional de telecomunicaciones que habría tenido como objetivo a ciudadanos chinos.
El pasado mes, Taiwán acusó a China de haber "secuestrado" a ciudadanos taiwaneses de Kenia, después de que el país africano los deportara al gigante asiático tras haber sido relacionados con otro caso similar. Pekín aseguró tener jurisdicción sobre el caso porque entre los afectados de la supuesta trama había ciudadanos chinos, mientras Taiwán denunció la decisión de Kenia de permitir la deportación, a la que definió como "un secuestro ilegal".
Kenia mantiene relaciones diplomáticas con China, no así con Taiwán, que gobierna de forma autónoma desde 1949, cuando los nacionalistas, también conocidos como Kuomintang (KMT), se retiraron tras perder la guerra civil en 1949 contra los comunistas. China nunca ha renunciado al uso de la fuerza para intentar recuperar lo que considera como una provincia rebelde bajo su control y las relaciones entre ambas partes han sido tensas.
Los observadores ven este tipo de deportaciones como una advertencia por parte de China ante el inminente acceso de la líder del independentista Partido Democrático Progresista taiwanés, Tsai Ing Wen, al Gobierno de Taiwán, previsto para el próximo 20 de mayo.
En un comunicado, el PDD ha asegurado que la "unilateral y estricta" actitud de Pekín en relación a estas deportaciones "es completamente inútil de cara a las relaciones bilaterales, tal y como recoge 'The Straits Times'.