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Al Maliki habría aceptado retirar su candidatura al puesto de primer ministro a cambio de varias condiciones

El primer ministro de Irak, Nuri al Maliki, habría aceptado retirar su candidatura a un nuevo mandato a cambio de una serie de condiciones, entre las que se encuentra su nombramiento como vicepresidente, según ha informado el portal de noticias Iraqi News.
En base a estas informaciones, Al Maliki habría exigido además que los miembros del Consejo de Ministros y de la Secretaría del Consejo de Ministros permanezcan en sus puestos, así como que un total de 2.500 agentes se encargaran de su seguridad.
Al Maliki ha visto como las posibilidades de ser reelegido han disminuido considerablemente después de que múltiples líderes chiíes, comunidad a la que pertenece, le hayan retirado su apoyo. Pese a ello, la Coalición Estado de Derecho ha negado que haya retirado su candidatura.
La semana pasada, el primer ministro hizo un llamamiento a los partidos políticos del país para que superen sus diferencias y trabajen para formar lo antes posible el nuevo Gobierno.
Las palabras de Al Maliki llegaron en medio de los intentos de los partidos políticos de poner fin al estancamiento existente desde la celebración de las elecciones parlamentarias en abril, especialmente debido a los avances del grupo extremista Estado Islámico --antiguo Estado Islámico de Irak y el Levante (ISIS)--.
Al Maliki trata de formar Gobierno pese a la oposición de suníes, kurdos y algunos chiíes. Clérigos chiíes del país y las potencias occidentales, por su parte, presionan a los políticos para superar este estancamiento y formen un nuevo gobierno de unidad frente a la insurgencia.
En la actualidad el Ejército y las milicias aliadas chiíes están intentando hacer retroceder a los insurgentes suníes liderados por el Estado Islámico, que ha avanzado este mes en el norte de Irak, llegando a menos de 70 kilómetros de la capital.
El Estado Islámico es una organización 'yihadista' nacida en Irak y relacionada con la red terrorista Al Qaeda. Con la sublevación en 2011 contra el régimen del presidente sirio, Bashar al Assad, el grupo penetró en Siria y desde allí ha lanzado en las últimas semanas una ofensiva que le ha permitido hacerse con el control del norte y el oeste de Irak.
El ISIS proclamó a finales de junio el Califato Islámico y nombró califa a su líder, Abú Bakr al Baghdadi. La nueva organización se declara Estado independiente y reclama que todos los musulmanes del mundo le juren fidelidad.
"El Estado Islámico representado por la autoridad de su pueblo en la voz de sus dirigentes, líderes y el Consejo de la Shura ha resuelto anunciar el establecimiento del Califato Islámico", explicó el portavoz del ISIS, Abú Muhammad al Adnani, según una grabación de audio recogida por la web especializada en islam radical SITE.
Así, Al Bagdadi se ha convertido en la máxima autoridad de este Estado Islámico. "Aclaramos a los musulmanes que con esta declaración de califa tiene efecto sobre todos los musulmanes, que deberán jurar lealtad al califa Ibrahim y apoyarle", remachó el ISIS.