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Medvédev toma posesión como presidente de Rusia

En una ceremonia celebrada en el Gran Palacio del Kremlin, Medvédev, con la mano derecha sobre un ejemplar de la Carta Magna ha jurado su cargo. Tras el juramento, el presidente del Tribunal Constitucional, Valeri Zorkin, ha proclamado a Medvédev jefe del Estado.
Al término de la breve alocución de Medvédev, su antecesor, Vladímir Putin le ha entregado la insignia presidencial, con lo que a las 12.08 hora de Moscú (08.08 GMT) dejó de ser presidente de Rusia.
La investidura fue celebrada con 31 salvas de artillería.
Apoyo popular
Un 70% de la población apoya a Putin al que se atribuye el relanzamiento de la economía de Rusia y la recuperación de posiciones de gran potencia.
Las críticas de Occidente y de los opositores por los retrocesos en la democracia, la libertad de prensa y el respeto de los derechos humanos no hacen mella en la opinión pública rusa, alineada con Putin.
Con ese apoyo popular, Putin podría haberse permitido el lujo de modificar la Constitución pata mantenerse a la cabeza del país pero  ha optado por cumplir la palabra que dio de no modificar la Constitución. Su sustituto es su delfín, Dimitri Medvédev, su hombre de mayor confianza en los últimos 17 años.
Nada más anunciar su apoyo a Medvédev, Putin manifestó su disposición a aceptar la propuesta de su delfín de encabezar el Gabinete de Ministros.
Un arriesgado tandem
La creación del tándem Medvédev-Putin ha suscitado un debate sobre la viabilidad de la fórmula en vista del régimen fuertemente presidencialista que existe en Rusia y el posible surgimiento de un segundo centro de poder, el Gobierno, hasta ahora mero vehículo ejecutor de las políticas elaboradas en el Kremlin.
Putin ha sido elegido líder del partido oficialista Rusia Unida, con más de dos tercios en Cámara de Diputados, lo que le permite adoptar enmiendas constitucionales.
Ya fue enviado a la Duma un proyecto de ley que libera al primer ministro de muchas obligaciones rutinarias, a fin de que pueda concentrarse en los asuntos estratégicos.
Putin tampoco perderá el control sobre los dirigentes regionales:  acaba de emitir un decreto según el cual los gobernadores deberán presentar sus informes anuales al Gabinete de Ministros, y no a la Presidencia.    LA