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Miterrand reconoce que practicó turismo sexual en Tailandia

La defensa del director Roman Polanski le puede salir cara a Fréderic Mitterrand, ministro de Cultura francés. Marine Le Pen, hija del patriarca ultraderechista líder del Frente Nacional, ha acusado al sobrino del difunto presidente de pederasta y degenerado. Como prueba aporta algunos párrafos de un libro escrito por Miterrand en 2005 donde cuenta sus aventuras de turismo sexual y narra sus devaneos con 'efebos', chaperos asiáticos menores de edad. Miterrand se defiende de las acusaciones diciendo que "cometí un error, pero no un cirmen". En una entrevista realizada en la televisión francesa, recogida por el diario El País, el ministro reconoce que "mantuve encuentros con jóvenes, pero no hice daño a nadie".
Según Miterrand, el libro, titulado 'La mala vida', está entre la ficción y la realidad. En algunos pasajes habla de la "enorme excitación" que le procuraba el mercadeo de prostitutos y el "estado de deseo" que le despertaba acceder a los jóvenes a su antojo.
Para defenderse de las acusaciones de pederastia, el ministro ha declarado, según informa El País, "Cometí un error, pero no un crimen. Ni siquiera una falta. Tal vez una falta contra la idea de la dignidad humana. No pienso dimitir ni lo he pensado nunca. El presidente Nicolas Sarkozy y el primer ministro François Fillon me han mostrado su confianza".
Ha sido Marine Le Pen la que ha llevado a primera plana el libro publicado hace cuatro años, a raíz de la defensa del ministro de Cultura del director Roman Polanski, detenido por mantener relaciones sexuales con una menor hace 30 años. La vicepresidenta del ultraderechista Frente Nacional, no dudó en leer algunos extractos del libro en la televisión francesa. 
"He cogido la costumbre de pagar chicos. Evidentemente, he leído lo que se ha escrito a propósito de esos chicos de Tailandia, he visto muchos reportajes, sé lo que hay de inconsciencia cuando no de avaricia en la mayor parte de las familias, las montañas de dinero que esto genera cuando los muchachos no se quedan más que las migajas, los detalles sórdidos de todo este tráfico, no dejo de pensar en eso, lo que no me impide volver. Todo ese ritual de feria de efebos, de mercado de esclavos, me excita enormemente", dice uno de los capítulos más polémicos recogido por el diario El País.
Según la información publicada por El País, Mitterrand compareció en el teledairio de máxima audiencia de Francia para dar explicaciones. "El libro es casi autobiográfico, y reconozco que tuve encuentros con jóvenes. Pero debo hacer dos precisiones. Una: no es una apología del turismo sexual, es una suerte de fascinación ante el infierno. Y dos: nunca he hecho daño a nadie", explicó Mitterrand, "no hay que confundir la homosexualidad con la pedofilia", dijo.
Piden su dimisión
Los socialistas ya piden la cabeza de Miterrand por justificar el turismo sexual. La cuestión es saber ahora si Mitterrand debe o no debe dimitir", dice Benoît Hamon, portavoz del PS. Y su colega socialista, Jean-Paul Huchon se ha mostrado aún más contundente: "Es difícil aceptar la idea de que un Gobierno aloje en sus filas a un ministro que ha incurrido en delitos que el propio Ejecutivo persigue".
 Pero no sólo desde la oposición quieren su dimisión. El ministro de Trabajo, Xavier Darcos, ha pedido una explicación a su colega y le exige que se desmarque de sus escritos. Para Darcos, "no se trata de un problema legal, sino moral".
"Si quieren arrastrarme por le barro, es un honor"
A estas declaraciones, Miterrand ha respondido señalando que "es una lástima que los funcionarios electos de la izquierda se unan al Frente Nacional. Es el colmo". A lo que ha agregado que "si el FN quiere arrastrarme por el barro, es un honor. Si lo hace un miembro del PS, es una pena para él".
El consejero especial del presidente francés, Henri Guaino, calificó de "indigna" la polémica generada por el FN. "No veo dónde está el problema. No veo por qué, cuando se levanta una polémica tan patética como ésta con tanto retraso, se deberían sacar conclusiones tan radicales", afirmó Guaino, uno de los más influyentes consejeros de Sarkozy. A lo que ha agregado que "no lo escribió cuando era ministro". Mientras el presidente francés aún no se ha pronunciado sobre la polémica.