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Moscú asume la presidencia del G-8 con una apuesta por crear mecanismos de cooperación frente a riesgos globales

Rusia asume desde el 1 de enero de 2014 la presidencia del G-8, el bloque de los ocho países más industrializados del mundo, con una apuesta por impulsar mecanismos de integración y cooperación para afrontar los riesgos globales.
El Gobierno ruso acogerá los días 4 y 5 de junio en la localidad de Sochi, que alberga este año los Juegos Olímpicos de Invierno, la cuadragésima edición de la cumbre del G-8. Según ha informado en su página web la presidencia rusa del G-8, el objetivo de Moscú es presentar para esa cumbre una amplia agenda para abordar una discusión "franca y sustancial" para alcanzar decisiones "concretas" sobre los problemas que afrontan los ocho países más industrializados del mundo.
La presidencia rusa del G8 considera que las amenazas contra el desarrollo sostenible son "cada vez más diversas" y que la violencia y los conflictos civiles se "multiplican" mientras el derecho internacional "pierde terreno". En este contexto, el planeta está sufriendo condiciones económicas "volátiles" y desastres "naturales y medioambientales", lo que hace necesario que el G-8 se centre en los desafíos "presentes y futuros".
Por ello, Rusia propone que los países del G-8 desarrollen "mecanismos integradores y de cooperación para controlar los riesgos más críticos". "Es importante cubrir toda la cadena, desde la previsión hasta la prevención de amenazas concretas, para superar los potencias efectos adversos", ha explicado Rusia, en su mensaje de bienvenida a su presidencia del G-8.