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Muere el jefe policial de Kandahar y otro mando en un tiroteo con guardas de seguridad

Un policía afgano monta guardia frente a la puerta principal de la residencia del candidato a la presidencia afgano Mirwais Yasini en Herat (Afganistán), el 24 de junio de 2009. EFE/Archivotelecinco.es
El jefe policial de la sureña provincia afgana de Kandahar, Matiullah Qateh, y otro alto mando murieron hoy en un tiroteo con un grupo de guardas de seguridad que intentó irrumpir en un centro de detención para liberar a un prisionero, informó a Efe una fuente oficial.
Según el portavoz del Ministerio de Interior, Zemarai Bashary, los guardas, entrenados por las tropas canadienses desplegadas en Kandahar pero que no forman parte de las fuerzas de seguridad regulares, intentaron asaltar el recinto y se enfrentaron con la Policía.
Bashary dijo que Qateh y el jefe de la Policía criminal en la región perdieron la vida en los combates, mientras que otros ocho agentes resultaron heridos.
Sin embargo, el jefe del Consejo Provincial de Kandahar, Ahmed Wali Karzai -hermano del presidente Hamid Karzai-, aseguró que estos ocho policías también fallecieron en el asalto.
Los guardas de seguridad, que no consiguieron liberar al prisionero, huyeron tras el tiroteo, que tuvo lugar en la capital de Kandahar, con el mismo nombre.
En un comunicado, el mando militar estadounidense negó cualquier tipo de implicación de las tropas extranjeras (tanto de la coalición como de la OTAN) en el ataque.
El tiroteo tuvo lugar entre "afganos", recordó la comandancia estadounidense, que insistió en que los soldados internacionales no se vieron involucrados.
Un portavoz talibán, Zabiullah Mujahid, desmintió la versión de las autoridades afganas y aseguró a Efe que en realidad eran insurgentes disfrazados de guardas que consiguieron acabar con la vida del jefe policial y su colaborador.
Las fuerzas de seguridad afganas han lanzado una operación en la zona para hallar a los responsables del ataque.
En junio del año pasado, un grupo de insurgentes consiguió liberar a unos 900 prisioneros -muchos de ellos talibanes- en la misma ciudad.
La Policía, peor equipada que el Ejército y encargada además de la lucha contra grupos criminales, es uno de los objetivos más frecuentes de la insurgencia talibán.
En 2005, el jefe policial de Kabul, Akrem Khakrezwal, falleció en un supuesto atentado suicida contra una mezquita en las afueras de la ciudad de Kandahar.
Khakrezwal había sido previamente el jefe policial de esta provincia, uno de los principales bastiones de la insurgencia talibán junto a la vecina Helmand y las pequeñas provincias orientales.