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Mueren siete policías tras ser tiroteados por un agente en la provincia de Uruzgán

Al menos siete policías afganos han muerto este miércoles tras ser tiroteados por un agente en la localidad de Tirinkot, ubicada en la provincia de Uruzgán (sur), según ha informado el diario 'The Afghanistan Times'.
En base a las informaciones facilitadas por fuentes de seguridad, el agente drogó a sus compañeros y posteriormente los mató antes de darse a la fuga. Los primeros datos apuntan a que el responsable tendría vínculos con los talibán.
El incidente ha tenido lugar apenas un día después de que un general estadounidense muriera y otros 16 militares de varias nacionalidades resultaran heridos en un ataque ejecutado por un militar afgano en una academia de instrucción militar de Kabul.
Tras el ataque, el Ministerio de Defensa de Afganistán describió al asesino como un "terrorista con uniforme militar", apuntando a que se trataba de un miliciano islamista que se había infiltrado en el Ejército. Este mismo miércoles se ha revelado que llevaba tres años en el Ejército.
Aunque aún no hay muchos detalles sobre la identidad del soldado y su motivación para llevar a cabo el ataque, el hecho de que haya pasado tanto tiempo en el Ejército antes de abrir fuego contra sus compañeros puede ser importante para la investigación del caso.
El hecho de que los talibán, que regularmente hacen afirmaciones exageradas de ataques contra las fuerzas extranjeras, hayan guardado silencio sugiere que el soldado puede haber actuado por su propia voluntad.
El ataque ha planteado nuevas preguntas sobre la capacidad de los soldados de la OTAN que se encuentran en Afganistán para entrenar a las fuerzas locales, y ha minado la confianza entre ellos en un momento crucial.
Los llamados ataques internos de los insurgentes afganos contra la misión encabezada por Estados Unidos en Afganistán tuvieron su apogeo en 2012 y forzaron a la coalición a tomar una serie de medidas para reducir el peso de las fuerzas internacionales en el país. El número de ataques de este tipo se redujo de casi 50 en 2012 a cerca de 15 el año pasado.