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Las ONG denuncian que las potencias mundiales han contribuido a agravar el conflicto en Siria

Calculan que ha habido 50.000 muertos más y que 1,5 millones de personas más han requerido ayuda
Un grupo de 30 ONG humanitarias y de defensa de los Derechos Humanos ha denunciado este viernes que 2015 ha sido el "peor año" en los cinco que dura ya el conflicto en Siria y han asegurado que las potencias mundiales han contribuido en este tiempo ha empeorar la situación "aun más" cuando precisamente podrían ayudar a resolverla.
"El pasado año fue el peor de la crisis Siria", ha subrayado Paula San Pedro, responsable de Incidencia Política en Acción Humanitaria de Oxfam Intermón. "Aunque son las partes combatientes las responsables de haber fracasado a la hora de poner fin a esta terrible violencia, sus apoyos extranjeros también tienen la responsabilidad de salvaguardar la esperanza de sostener el conflicto", ha añadido.
Según San Pedro, las grandes potencias, que son además miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU, "tienen que decidir si se comprometen a poner fin a esta catástrofe o continúan alimentando la violencia". "Hemos visto los efectos de los ataques aéreos. Ahora ha llegado el momento de ver los efectos de las presiones diplomáticas para lograr la paz en Siria", ha subrayado en un comunicado.
Según los datos que recoge el informe 'Echando más leña al fuego', en el que se evalúa la aplicación de las resoluciones humanitarias adoptadas por el Consejo de Seguridad de la ONU, durante 2015 ha habido al menos 50.000 víctimas mortales más y 1,5 millones de personas más han precisado ayuda humanitaria.
Además, casi un millón de personas se han visto obligadas a abandonar sus hogares, mientras que 200.000 casas han sufrido daños o han resultado completamente destruidas, un 20 por ciento más que en 2014. Según datos de la ONU, casi 500.000 personas viven en zonas asediadas, el doble que el año anterior, aunque esta cifra podría ser muy superior.
Por otra parte, según estas ONG, 400.000 niños y niñas más se han visto obligados a abandonar los estudios, por lo que la cifra total supera ya los dos millones. Asimismo, los ataques a hospitales e instalaciones sanitarias se han incrementado un 44 por ciento.
Para las ONG firmantes, entre las que figuran Oxfam, Save the Children, CARE International, Ayuda en Acción o Mercy Corps, el inicio de bombardeos aéreos por parte de Rusia, en apoyo de Damasco, pero también por parte de Francia y Reino Unido dentro de la coalición internacional contra Estado Islámico que lidera Estados Unidos, ha contribuido "activamente a exacerbar el conflicto".
Paradójicamente, estos cuatro países "podrían desempeñar un papel crucial a la hora de acabar con el sufrimiento en Siria", lamentan las ONG, criticando que "han menoscabado, en menor o mayor medida, las resoluciones que ellas mismas apoyaron mediante presiones diplomáticas contraproducentes e interviniendo militarmente o proporcionando apoyo militar y político a sus aliados".
"Los líderes mundiales se enfrentan a una ardua prueba: garantizar que las personas armadas, las mismas a las que ellos mismos proporcionaron armas, se desarman", ha incidido el secretario general del Consejo Noruego para Refugiados, Jan Egeland.
"Para ello deben seguir un proceso político que ponga fin a esta tragedia que dura ya cinco años y que avergüenza nuestra humanidad", ha añadido.
"Todas las esperanzas están puestas en la buena voluntad que hemos visto durante los últimos días y que, esperamos, traiga grandes cosas para el pueblo sirio", ha afirmado, en referencia al cese de hostilidades en vigor desde el 27 de febrero entre el Gobierno sirio y los principales grupos rebeldes sirios que ha permitido, entre otras cosas, el reparto de ayuda en zonas asediadas.
Por su parte, el doctor Ahmad Tarakji, presidente de SAMS, ha incidido en que "durante los últimos cinco años, en Siria han muerto más de 700 profesionales sanitarios" y 2015 fue el año en el que hubo más ataques contra hospitales e instalaciones sanitarias, con al menos 112.
"Esperamos que los recientes acontecimientos supongan el final de declaraciones y condenas vacías y que, por el contrario, la comunidad internacional asuma una postura eficaz que permita al personal médico hacer su trabajo y ayudar a las víctimas, acabar con el asedio de muchas ciudades y proporcionar un acceso eficaz a tratamiento médico", ha confiado.
Por último, las organizaciones advierten de que a pesar de las crecientes necesidades humanitarias, cada vez resulta más difícil proporcionar ayuda a las personas en situación de mayor vulnerabilidad. Así, el informe señala que el Gobierno sirio solo aprobó algo más del 10 por ciento de las solicitudes de envío de convoyes de ayuda, mientras que el 75 por ciento de las solicitudes enviadas nunca obtuvieron respuesta.
Aunque ahora algunos de estos convoyes llegan a comunidades asediadas y pueden proporcionar ayuda de emergencia de forma temporal a cientos de miles de civiles, el bloqueo, los ataques o el acoso que todas las partes combatientes infligen sobre las organizaciones humanitarias provocan que grandes zonas de Siria continúen sin recibir una asistencia adecuada, advierten.
"Es necesario dejar de debilitar los compromisos adquiridos para proteger a la población siria. Además de insistir en respetar el alto el fuego y poner fin a los ataques sobre la población civil, los miembros del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas deben exigir que quienes violan el Derecho Internacional rindan cuentas, así como poner fin al uso indiscriminado de armas de gran alcance en zonas pobladas", ha reclamado el secretario general de CARE International, Wolfgang Jamann.